Razones humanitarias

Señor director:

En estos días hemos sabido que la Audiencia Nacional ha concedido la libertad por “motivos humanitarios”, a uno de los más sanguinarios elementos de la banda criminal ETA: Antonio Troitiño.

Recordemos que el tal Troitiño formaba parte, junto a De Juana Chaos, del siniestro “comando Madrid”, y tiene en su haber más de 22 asesinatos, entre ellos aquel brutal atentado en la Plaza de la República Dominicana, que costó la vida a 12 jóvenes miembros de la Guardia Civil, y produjo 60 heridos, varios de ellos civiles que esperaban el autobús. Una vez, afortunadamente capturado y condenado cumplió 24 años de cárcel, y fue puesto en libertad, tras lo cual volvió a integrarse en la banda terrorista , con lo que, el concepto “arrepentimiento” no formaba parte de sus proyectos.

Su enfermedad parece ser que está en fase terminal, aunque tenemos la experiencia de Bolinaga (cruel carcelero de Ortega Lara), que en tiempos de Rajoy, fue puesto en libertad por “motivos humanitarios”, ante su, parecía, inminente desenlace, tras lo cual se pasó 2 años inaugurando Herrico Tabernas en el País Vasco.

Hace poco tiempo asistimos, entre perplejos e indignados, (al menos por mi parte), al “sentido pésame” que desde el Congreso de los Diputados, el Presidente Sánchez brindó a los miembros de BILDU, (cuyo voto le es necesario, tal como le recordó Otegui en su momento), por el suicidio en prisión de un miembro de ETA, “cortesía” que sería bastante dura de escuchar por parte de los familiares de las víctimas de los terroristas.

Resulta muy difícil de asociar el concepto de “humanidad”, con estos siniestros personajes que han causado tanto dolor a tantas personas.

MARIBEL EGIDO CARRASCO