¡Qué menos que un pensamiento!

(En la festividad de la Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil)

Señor director:

Tras el paréntesis de 2020, obligado por la pandemia, este año vuelve a haber celebración oficial del Día de la Patrona para el Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil.
No va a ser como en años anteriores, un acto abierto al público donde los segovianos podíamos asistir para confraternizar con ellos, felicitarles, agradecerles sus servicios y manifestarles nuestros mejores deseos de cara al futuro.

La celebración comenzará con una misa en la Casa Cuartel de nuestra capital, y a mediodía tendrá lugar un acto institucional donde, como partes fundamentales, se izará la enseña nacional, se entregarán condecoraciones y se homenajeará a los caídos en acto de servicio, pero también habrá algunas alocuciones de autoridades donde se hará memoria de los más importantes servicios llevados a cabo por el Cuerpo en nuestra provincia y se agradecerán tanto esos servicios como los que cada día llevan a cabo sus miembros en todos los rincones de nuestra provincia.

Será un acto restringido a autoridades e invitados, en evitación de los riesgos que aun conllevan las aglomeraciones, a pesar de que todos apreciamos que la pandemia va siendo superada poco a poco, aunque nunca debemos bajar la guardia…

Por ese motivo muchos de los que asistían otros años a dicha celebración no les va a ser posible acompañarles y vibrar con el desfile de tropas y efectivos móviles del Cuerpo con que se cerraba el acto.

Pero no por ello debemos olvidar que la Guardia Civil está con nosotros y entre nosotros todos y cada uno de los días del año, y está llevando a cabo aquello que ya he mencionado varias veces: el servicio. Los guardias civiles nunca han hablado ni hablan de su trabajo. Aunque eso sea lo que hacen cotidianamente, ellos siempre se han referido y se refieren a él como “el servicio”.

¡Qué bonita palabra y con qué profundo significado!: su trabajo es, ni más ni menos, un servicio que nos hacen a toda la sociedad, que nos dedican a todos con una intensidad tal que llega hasta la entrega de su propia vida por los demás: el mayor servicio que tantos guardias han rendido a la sociedad a lo largo de los ciento setenta y siete años transcurridos desde su fundación. No hay mayor acto de entrega que pueda hacer un ser humano: “Nadie tiene amor más grande que el de dar la vida por los demás” (Juan 15, 13).

“El servicio”, ese cotidiano acto de entrega gratuito, anónimo, desinteresado, intenso, silencioso, efectivo… bien merece nuestro reconocimiento. Y ya que no podemos inundar con nuestra presencia el patio del cuartel, propongo a tantos conciudadanos nuestros a los que considero “hombres de bien”, es decir, “hombres agradecidos”, que expresen esta gratitud a los guardias que hoy puedan encontrar en cualquier lugar de nuestra provincia, tanto de servicio como de paisano. Y a aquellos que no se les brinde esta ocasión que, al menos, tengan hacia ellos un pensamiento y les deseen en silencio pero de corazón: ¡Feliz día de la Patrona y buen servicio!

Alberto Herreras Díez (Amigo de la Guardia Civil 2016)