‘Las Supersegovianas’

Señor director:

Carta abierta al Excmo. Presidente de la Diputación provincial de Segovia:

Mi estimado Sr. D. Miguel Ángel de Vicente:

Considero magnífica la idea de crear la figura de las «Supersegovianas», aunque creo que se queda muy corto al nombrar solo a tres ya que son tantas y tantas las mujeres excepcionales segovianas cuyo nombre duerme en el anonimato que no cabrían, tal vez, en una página del periódico.

Pero vamos al caso concreto de Felisa Herrero, nacida en Rapariegos en 1905 de la que interpreto que «no obtuvo el reconocimiento que merecía», en este caso concreto no es cierto ya que el nombre de Felisa Herrero figura en todos los tratados y anales habidos y por haber de zarzuela con ditirambos bien merecidos y con extensa biografía, es decir que de ninguna manera se la ha olvidado ni se la olvidará. Además actuó en Segovia allá por los años 46 (aproximadamente) del siglo pasado poniendo en escena del Teatro Cervantes, tres zarzuelas en días consecutivos de las que tuve el honor de asistir a dos: ‘Luisa Fernanda’ y la zarzuela de las más queridas por los segovianos que es ‘La picarona’ particularmente por su Canto a Segovia.

Por otra parte el Excmo. Ayuntamiento hace pocos años homenajeó a dos segovianas ilustres a las que dio su nombre a sendas calles: La directora de orquesta y compositora María de Pablos, que mi buen amigo Mariano Gómez de Caso, recientemente fallecido, escribió su biografía y Blanca de Silos, eminente actriz del cine y teatro (la Greta Garbo española de la posguerra), a la que también adjudicó otra calle (la antigua Cantarranas) y la distinguió con un homenaje en la semana de cine Muces de Eliseo de Pablos Viejo proyectando varias de sus películas y de cuya extensa biografía escrita, publicada y editada por mi persona, todavía quedará algún ejemplar por las librerías. Bien es cierto que no nació en Segovia sino en Vitoria-Gasteiz y llegó a Segovia a los tres años, pero le aseguro que amó a Segovia y fue más segoviana que yo mismo que soy más segoviano que el Acueducto.

Rogándole perdone mi intromisión tal vez abusando de su confianza por conocernos, reciba un atento saludo de

JOSÉ LUIS SALCEDO LUENGO