El insulto de cada día

Señor director:

Los españoles ya sabemos por experiencia que cuando más se tensa y se crispa la actividad mediática y política es cuando no gobierna la derecha. Ya se ha escrito mucho sobre este curioso fenómeno. Las causas, personalmente las resumiría en dos: La incapacidad cognitiva e intelectual necesaria para ejercer el rol de oposición, pensando en el bienestar de la mayoría, y la altanería innata de aquellos que piensan que el poder político les pertenece por origen de cuna. Basta seguir las comparecencias públicas en el Parlamento para detectar esos dos inquietantes problemas en personas que se les presuponen conocimiento y mesura, aunque la realidad no acompañe en esa presunción. Hace pocas fechas la Ministra de Hacienda, tuvo que soportar el insulto de “gilipollas” proferido por un diputado de VOX, un hecho vergonzoso que no tuvo la contundente respuesta ni por parte de sus correligionarios ni por los medios de la derecha. Esa es la educación que han asimilado estos prebostes en los caros colegios por los que han transitado.

Horacio Torvisco