Ceder la prioridad

Señor director:

De todos es sabido que las normas de circulación permiten discernir la prioridad de paso de unos sobre otros. Pero lo cierto es que tener la prioridad puede llevar en ocasiones a que la exigencia a ultranza de ese derecho conlleve a accidentes indeseados.

Por ejemplo, observamos en nuestra ciudad de Segovia, que muchos peatones cruzan los pasos de peatones sin mirar. Es cierto que el peatón tiene prioridad, pero como decía mi instructor vial, “el cementerio está lleno de gente que tenía prioridad” por lo que la defensa a ultranza de ese derecho de paso no debería ejercerse con tanta exigencia.

Otra situación similar se da cuando un vehículo intenta salir marcha atrás de un estacionamiento en batería. Por supuesto que los que vienen circulando por la vía tienen prioridad sobre el que sale, pero una vez que le ven realizando la maniobra, sería de agradecer cederle la salida y evitar un alcance.

Las rotondas son otro escenario donde vemos el ejercicio a ultranza de la prioridad.

Si ceden el paso aún teniendo prioridad, demostrarán educación, evitarán accidentes, no hay delito en ello ni su orgullo quedará dañado.

Pedro María Trueba Hita (abogado)