Carta abierta a los socialistas Segovianos

Estimados convecinos segovianos socialistas: me dirijo globalmente a vosotros, aunque uno a uno no os conozca, pero el tiempo apremia, porque he leído en portada de este Diario (martes 31 de octubre) que “El PSOE de Segovia convoca a su militancia para votar el pacto Sánchez-Puigdemont y la amnistía a los golpistas”, por lo que, como español y segoviano de pasión (aunque nacido en Valladolid) ocupado y preocupado por Segovia y el día al día de los segovianos, me gustaría hacer unas reflexiones en común:

La primera es que penséis unos segundos antes de emitir vuestra opción, pues en la consulta que parece que os harán ¿”Apoyas el acuerdo para formar un Gobierno de coalición con sumar y lograr apoyo parlamentario de otras fuerzas políticas para alcanzar la mayoría necesaria”? no se atreven a haceros la bochornosa pregunta de si estáis de acuerdo con amnistiar a los que intentaron romper España y prometen seguir hasta conseguirlo, viendo que Sánchez vende España a trozos, con tal de verla, aunque sea en coma, desde Moncloa, y sólo os preguntan si queréis ir del brazo de esos votantes que D. Pedro busca debajo de las piedras, aunque tenga que levantar las tapas de las cloacas, no pensando en el bien de España, ni tampoco en el partido del puño y la rosa, sólo en unos meses de prórroga usando palacio y Falcon.

La segunda es que sepáis diferenciar concienzudamente entre seguidores del histórico y constitucional PSOE, al estilo de los llamados “barones” como Felipe González, Corcuera, Guerra, Redondo, Sevilla, Rodríguez de la Borbolla, Leguina, García Page, Planas, Lambán, de la Quadra Salcedo, Almunia, Sénz de Cosculluela, Tomás Gómez, Paco Vázquez, Rodríguez Ibarra, Elena Valenciano, Laborda, Méndez…, que rechazan sin trampas ni silencios esta pretensión, ya hecho consumado en la vergonzosa entrevista del segundón del aspirante con el prófugo del maletero al que en vez de esperarlo en la puerta de la cárcel lo trata de President…, y seguidores, estómagos agradecidos, del dictador y tramposo D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que en conversaciones de tertulias y bares “todos” reconocen la felonía, pero cobardemente aplauden con las orejas.

La tercera reflexión, ya como segovianos, que defendáis la igualdad entre territorios de España, pues en el lote de dádivas a los insurrectos catalanes y vascos, Castilla quedará muy desfavorecida en el reparto de ayudas y condonación de deudas, al premiar a los que gastaron sin medida, castigando a los que se ajustaron a presupuestos honestos y razonables. España en todos los sentidos está rompiéndose y separándose de los valores democráticos, y no siendo agradable tener por jefe a un obseso de poder que no puede salir en público porque le abuchean, y ahora que ya hemos visto adonde nos lleva un hombre que llegó al sillón con la mentira como razón y arma, que el pueblo elija.

Espero que seáis responsables, que como de tierra comunera, defendáis lo mejor para España y para Castilla y Segovia, que seáis valientes como esa pléyade de “barones” que ven la felonía de, a cambio de sus necesarios siete votos, entregar el país a plazos, y reiterando palabras de Calvo Sotelo “más vale morir con honra que vivir con vilipendio”, no os guste ir del brazo de pro etarras irredentos, saparatistas y totalitarios, pero sobre todo no indultéis a quienes intentaron y retan con volver a intentarlo, romper España,que aunque no tengan la indulgencia para el Rey que tanto hizo por España , que no tiene nada pendiente con la justicia, y que fue capaz de reconocer “Me he equivocado, lo siento, no volverá a suceder”que según vuestras siglas , que esta es la consulta que deberían haceros.

Repito que no os conozco, pero os considero políticos de raza, sí seáis españoles, socialistas y defensores de la justicia social, no de conveniencia, de palabra, de la palabra que servía en los tratos de antaño, para sellar un pacto, con valor de escritura notarial, no de las palabras que , aunque quedan en las hemerotecas, se tornan “cambios dse política”, no se trata del capricho de un autócrata, sino del presente y futuro de España y el honor, el bienestar y la igualdad entre los españoles.