Cables que cuelgan de las fachadas

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Señora directora:

Me parece absolutamente lamentable, impresentable e inadmisible que en una ciudad Patrimonio de la Humanidad concretamente en la calle Daoiz y Velarde, arteria principal del eje turístico por la que transitan cientos de visitantes al día camino del Alcázar, el Ayuntamiento no haya sido capaz todavía de retirar los cables , en algunos casos auténticos manojos de cables, que cuelgan de las fachadas por otra parte magníficamente restauradas por el propio Consistorio.

La sensación de feísimo, abandono, desidia y desprecio hacia el esplendoroso patrimonio de la ciudad que ello produce debería ser razón suficiente para que los responsables del nuevo y flamante Ayuntamiento segoviano sitúen la búsqueda de una solución a esta autentica afrenta a la estética y la dignidad de la ciudad entre sus prioridades inmediatas.

Se echa en falta en estos casos, entre otras, las voces de aquellos que se “rasgaron las vestiduras” por la aberración que suponía la instalación de la estatua de un “diablillo”de mejor o peor gusto en una ciudad Patrimonio de la Humanidad. Si realmente les preocupa tanto como dijeron el buen estado, el cuidado y la protección de nuestro patrimonio , aquí tienen una oportunidad de oro –y seguramente no es la única– para iniciar una campaña, mas bien cruzada, como la que llevaron a cabo entonces.

Sorprende también el silencio de los hosteleros siempre tan exigentes y preocupados por sus beneficios. Parecen olvidar que su negocio radica en haber preservado ese patrimonio y que su conservación y cuidado es proverbial para su futuro por lo que deberían ser muy cuidadosos a la hora de hacer propuestas y ocurrencias no sea que metidos en esa vorágine acaben con “la gallina de los huevos de oro”. Ya ven que el dichoso “diablillo” no ha desviado el flujo de turistas de la Calle Real.

Finalmente, desconozco si la Asociación de Amigos del Patrimonio, de la que soy miembro, esta haciendo alguna gestión al respecto. Si es así debería hacerlo público , en caso contrario esta tardando en iniciarlas.

En fin Sra. Directora, solo el amor, el afecto y la admiración que siento por Segovia y mi experiencia en el exterior me han impulsado a escribir esta carta. Espero que el Ayuntamiento que ha sido capaz de tomar iniciativas importantes en materia de preservación del Patrimonio, tome nota en esta ocasión y acabe con casos como este que afean y empañan el esplendor que merece una ciudad tan bella como Segovia.

MIGUEL ÁNGEL DE FRUTOS
Embajador de España