Ángel González Pieras – ¿Y ahora, qué?

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La primera pregunta que surge después del pleno de ayer y de su negativa a la gestión directa por parte del Ayuntamiento de Segovia del parquin de Ezequiel González es muy simple: ¿Y ahora qué? Y nos explicamos. El periodo de concesión de la actual empresa concluyó el 20 de marzo, que con los plazos COVID se ha alargado hasta principios de junio. Digamos que hasta hoy la situación de facto, prórroga tácita o lo que sea en la que se encontraba el actual concesionario se ha mantenido sin mucho quebranto suponiendo que se iba a solventar la situación en los próximos días con la gestión directa por parte del Ayuntamiento. Pero ahora las circunstancias han cambiado, los plazos se han dinamitado y la prórroga tendrá que aumentarse. Si el concesionario está dispuesto claro. Porque su situación es irregular: ha acabado su periodo de liquidación y ejerce la misma actividad sin cobertura jurídica y administrativa.

Es esta la primera tarea que se le viene encima al Ayuntamiento: negociar con la empresa concesionaria, lograr un margen de tiempo y dotar de cobertura jurídica a una prórroga en la prestación de servicio, por lo menos hasta que exista un nuevo pliego. Porque –y en principio nada indica que la decisión de promover un nuevo concurso y renunciar a la gestión directa vaya de farol- la Corporación está decidida a volver a licitar la gestión del parquin. Si la actual empresa concesionaria dijera que no a la prórroga, la prestación del servicio concluiría y se produciría el cierre temporal de los servicios. No obstante, viendo el futuro que se avecina este otoño, con la finalización de la concesión de la ORA y de la grúa, esta posibilidad parece alejarse. Y más si se tiene en cuenta que la concesionaria de estas últimas y del parquin de Ezequiel González es la misma: Setex Aparki S.A.

Al equipo de gobierno le ha cogido con el pie cambiado la negativa de Podemos después de que el lunes pasado en la comisión informativa –no vinculante- se abstuviera, lo que de haberse repetido ayer en el pleno hubiera permitido sacar adelante el proyecto municipal por el voto de calidad de la alcaldesa. El cambio en la posición del concejal lo determinó el partido esa misma tarde. Sus razones, por cierto, quedan reflejadas en la página de Opinión de este periódico. El argumento de que se podían haber mantenido los siete puestos de trabajo actuales mediante la gestión del parquin por medio de una empresa municipal fuerza en demasía no solo el objeto social de las dos candidatas – la Empresa Municipal de Turismo y la del suelo y vivienda, Evisego- sino que supone un precedente que es difícil asumir por una corporación pública. Precisamente por ello, en los pliegos administrativos que anteceden a toda concesión se deja claro que no existirá ninguna relación laboral entre la administración o concedente y los trabajadores del concesionario. Hacerlo a través de una empresa municipal para facilitar la subrogación directa aprovechando los recursos existentes en sendas disposiciones adicionales de los Presupuestos del 2016 y 2017 parece además de alambicado —con necesidad de reforma estatutaria del objeto social y declaración de medio propio— subversora de los principios de mérito y capacidad necesarios para la contratación de personal. No hay que olvidar que, aunque permanezcan ambas empresas sujetas al ámbito de derecho mercantil, a estos efectos laborales predomina su condición de pública al estar participada en más de un 50% por una administración.

Por otra parte, uno de los apartados de la Memoria Técnica prevé unos beneficios cercanos a los 90.000 euros año en caso de que se hubiera desarrollado la gestión directa. Bien es verdad que el ROE —rentabilidad sobre capital invertido— parece inflado si nos atenemos a la media del sector, y en algunos dígitos además. Como también es cierto que en la actualidad la proliferación de medios tecnológicos de control está aumentando la eficiencia económica de este tipo de negocio en detrimento del recurso humano. Pero hasta cierto punto, no hasta eliminarlo del todo, y más si en el parquin se residencia el depósito municipal.

Como decíamos al principio, dentro de unos meses habrá que platearse la renovación de la ORA. Con toda probabilidad se ampliará a las zonas de José Zorrilla y a la propia Ezequiel González, por lo que la concesión será más golosa. Probablemente también se introducirán nuevos mecanismos tecnológicos que aumenten la eficiencia en el control de los estacionamientos. Y por lo tanto se repetirán los mismos problemas que con los del parquin si existe cualquier alteración de la actual plantilla o cambio en la concesión. Este será el nuevo problema. El de ayer solo fue un precedente.

agpieras@eladelantado.com