Zapatero se despide del Senado y lamenta los obstáculos que frenan su reforma

0

El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, se despidió ayer del Senado, subrayó las dificultades que han impedido reformar la Cámara Alta y, al final de su vida parlamentaria activa, ratificó el papel de las Cortes como centro de la vida pública en un país democrático.

«Es un buen momento histórico para reivindicar las instituciones representativas que nos hemos dado, que nos ha costado defender y que tanto sirven al país», apuntó en un debate de guante blanco con el PP en la última sesión de control al Gobierno del pleno del Senado.

Sus broncos rifirrafes con el portavoz del PP en otras sesiones han quedado en el pasado, y Pío García Escudero optó ayer por despedir a Zapatero, mostrarle su respeto y desearle suerte. «También le deseo lo mejor; tiene que entender que solo en el terreno personal, no en el político», le respondió Zapatero con una sonrisa.

García Escudero y Zapatero repasaron la actividad del Senado en las dos últimas legislaturas y ambos hicieron votos para que la aplazada reforma de la Cámara -que aspira a convertirse en una verdadera Cámara de representación territorial- pueda ver la luz en el futuro, aunque el presidente del Gobierno no ha sido muy optimista.

«Deseo fervientemente que se pueda alcanzar la próxima legislatura; no es fácil», señaló, recordando las singularidades del modelo autonómico español y de la elección de los senadores y la relación directa de las comunidades con el Ejecutivo.