Zapatero da otro bandazo y permite que las regiones sigan endeudándose

El jefe de la ‘Xunta’, Alberto Núñez Feijóo, amenaza con recurrir al Tribunal Constitucional si el Ejecutivo no cumple con sus compromisos de financiación autonómica.

Nuevo bandazo del Gobierno. La reunión celebrada el pasado lunes entre el presidente de Cataluña, Artur Mas, y el jefe del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, en el que éste le prometió al primero elevar la deuda de su región, levantó ampollas al día siguiente, incluso desde el propio PSOE -el regidor manchego, José María Barreda, fue el único barón socialista en poner el grito en el cielo-. Tras el revuelo causado, el Gobierno intentó arreglar el entuerto y decidió, ya por la noche, abrir las puertas al resto de regiones, lo que ha provocado no pocas críticas y, posiblemente, el recelo de la UE, comenzando por la canciller Merkel, ante este requiebro.

Pero lo cierto es que, a pesar de los desmentidos del propio Zapatero, que negó haber cambiado de postura, el famoso café para todos se aplicó. De hecho, la ministra de Economía, Elena Salgado, aseguró que su departamento autorizará todas las peticiones que hagan las comunidades para refinanciar los vencimientos de su deuda en 2011, tal y como ocurrirá con Cataluña.

Así, ya se pusieron a la cola, y con éxito, Andalucía, Galicia, Madrid y Valencia. «El Ejecutivo siempre autoriza estas emisiones porque no suponen un aumento del volumen de la deuda, sino que simplemente se hacen para ampliar los plazos de vencimiento», añadió la vicepresidenta segunda.

Desde Barcelona, el president Mas reivindicó en el Parlament que no irá a «pedir nada ante el señor Zapatero ni ante ningún presidente español». Asimismo, añadió que «no todo lo que pretendía salió bien» y que no reivindicó un pacto fiscal porque «aún no toca», y que lo hará tras las próximas elecciones generales, previstas para 2012, dejando claro que él «no va a rogar nada».

En los pasillos del Congreso, la situación era mucho más tensa y delicada, tras las protestas de muchos líderes autonómicos y la posterior y sorprendente marcha atrás. «Ha habido una cierta confusión con alguna intención, porque es evidente que hay un régimen ya fijado en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, y no hay nada nuevo en la decisión del Gobierno ni antes, durante y después de mi entrevista con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ni ayer», aseguró Zapatero, que tachó esta polémica de «ficticia» por lo que pidió «un poco de rigor».

Así, el dirigente socialista subrayó que todas las regiones deben cumplir el objetivo de déficit, que para 2011 está situado en el 1,3 por ciento. Si no lo hacen, para poder endeudarse o refinanciar su deuda, deben presentar un Plan de Consolidación Fiscal al Ministerio de Economía, requisito que el Gobern cumplió el pasado 30 de enero y que ahora deberá desagregar. Quizás para compensar, CiU filtró horas después que el Gabinete le exigió el pasado lunes que el recorte de su gasto en 2011 vaya más allá del 10 por ciento que ya ha garantizado.

La sensación de la Generalitat es que el Gobierno difícilmente le garantizará el mismo nivel de ingresos que tuvo el año pasado, y que tampoco pondrá a disposición del Gobern los más de mil millones que corresponderían a Cataluña en virtud del Fondo de Competitividad del nuevo modelo de financiación.

Asimismo, el equipo de Mas intentará cubrir una deuda sanitaria de 2006 reconocida en 2007, y las amortizaciones de la deuda a largo plazo que vence este año. Así, el líder nacionalista estalló en el Parlament con una frase para la posteridad: «El tripartito ha abocado a Cataluña a la ruina». Y es que, a su juicio, no ha existido durante el mandato de Montilla control del gasto público.

Sofocado este fuego, y calmadas gran parte de las regiones con esta aclaración o cambio de rumbo, la Administración central aún tiene ante sí varios focos. Así, el regidor gallego, Alberto Núñez Feijóo, amenazó con acudir al Tribunal Constitucional si Madrid no cumple con el acuerdo de financiación autonómica cerrado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y traspasa los 805,43 millones que, según los cálculos de la Xunta, «debe» a la comunidad en 2011, aunque intentará evitar el recurso judicial con una negociación bilateral.

Y como la mejor defensa es un ataque, el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, recalcó que el PP ha dado la orden a sus presidentes de comunidad autónoma de «tirarse al cuello de Cataluña y de paso al de Zapatero».