Viuda e hijo de Lidón reconocieron a Txeroki como el asesino por su mirada

Durante el juicio en la Audiencia Nacional, los familiares del juez asesinado relatan que identificaron al homicida diez años después del suceso en unas imágenes en televisión

38
La jornada de ayer se centró en la identificación de Txeroki, quien se limitó a responder las preguntas de su abogado.
Publicidad

La viuda y un hijo del magistrado José María Lidón, asesinado a tiros por ETA en 2001 en el garaje de su domicilio en Getxo, relataron que identificaron por primera vez como autor del crimen al exdirigente etarra Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, al ver “su mirada” en unas imágenes en televisión.

María Luisa Galarraga e Íñigo Lidón relataron ayer en la Audiencia Nacional cómo llegaron a identificar 10 años después del asesinato del magistrado a Txeroki, que desde ayer está siendo juzgado en la Audiencia Nacional por este atentado por el que se enfrenta a una petición de Fiscalía de 30 años de cárcel.

Junto a él se sentó en el banquillo esta primera jornada de la vista oral Asier Arzalluz Goñi, alias Santi, para quien en principio la Fiscalía pedía los mismos años de cárcel, aunque finalmente optó por retirar la acusación contra él y mañana al exponer sus conclusiones definitivas explicará por qué.

La jornada de ayer se centró fundamentalmente en la identificación de Txeroki, quien, al igual que Arzalluz, se limitó a responder a las preguntas de su abogado para asegurar que no se encontraba en Vizcaya cuando se produjo el asesinato.

Mirada

La viuda del magistrado explicó que identificó a Txeroki al verle en 2008 en la televisión y darse cuenta por su “mirada” de que era uno de los autores de la muerte de su esposo. “Nos miramos y dijimos: ‘Ése es’. Su mirada la tengo muy clavada”, declaró Galarraga antes de resaltar que al verlo le “hizo revivir todo”.

La esposa del magistrado se mostró “absolutamente segura de la identificación”, que de manera oficial realizó en 2016 en una rueda de reconocimiento, a lo que añadió que la primera mirada que intercambió con el pistolero fue desde dentro del coche en el que iba con su marido y la segunda cuando estaba abrazada a su hijo ya perpetrado el ataque.

Su hijo, Iñigo Lidón, que también fue testigo del atentado, relató visiblemente emocionado el momento en que identificaron a Txeroki en televisión.

No obstante, situó ese momento en 2011 y, ante el baile de fechas, a preguntas de la fiscal, precisó que su madre pidió decir que fue en 2008 porque esa fue la fecha en la que Txeroki fue detenido, pero que la imagen que les hizo reconocerle la vieron tres años después, cuando fue entregado a España por primera vez.

La viuda también explicó que no pudo reconocer a los autores los días siguientes al atentado entre las cientos de fotografías de carné que le mostró la Policía, y destacó el estado de “horror” por el que atravesaba, en el que no hubiera sabido responder “ni a cómo me llamaba”.

“Tenía bastantes pastillas dentro, no era el momento más adecuado para poder identificar a nadie”, insistió.

Estas aparentes contradicciones fueron aprovechadas por la defensa de los acusados para cuestionar el testimonio de ambos, y al ser preguntados por qué no habían comentado que habían reconocido a Txeroki en comparecencias anteriores, Galarraga indicó que nadie les había preguntado.