Una juventud sin horizonte

El 80% de los universitarios está dispuesto a emigrar fuera de España para encontrar trabajo. De llevarlo a cabo, «tendría un importante impacto para la economía nacional».

Jóvenes, cualificados y con un porvenir brillante. Eso era con lo que soñaban en casa para ellos. Todo era poco para que tuvieran la preparación suficiente para que fueran, no ya independientes, sino para que iniciaran una sólida carrera profesional. Los chavales, testigos de los sacrificios de sus padres para que la universidad les abriera las puertas a las que ellos no tuvieron acceso, sabían que no podían defraudarles.

Sin embargo, una vez más, los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados el pasado jueves, recuerdan al colectivo que es el más golpeado por la crisis y les muestra una realidad sin horizonte. El número de jóvenes en paro menores de 25 años aumentó en 30.200 personas entre enero y marzo de este año, lo que supone un 3,2% más que en el trimestre anterior, situándose la cifra total en 960.400 al concluir el tercer mes de 2013.

Están preparados, tienen una edad envidiable y se niegan a perder la ilusión, pese a que la EPA señale que el desempleo juvenil ha escalado al 57,22%, lo que supone 2,1 puntos más que en el trimestre precedente, cuando la desocupación de menores de 25 años se situó en el 55,12%.

Porque se rebelan ante la realidad, desde el comienzo de la crisis, en 2008, más de 400.000 españoles han optado por buscar mejor suerte fuera del país, según el Real Instituto Elcano (RIE).

Fuga de talentos

Ante la pregunta «A raíz de la crisis económica, ¿se ha planteado usted seriamente la posibilidad de emigrar fuera de España para mejorar sus condiciones de vida?», un 80% de los universitarios respondió que sí. Un porcentaje significativamente superior al de parados, donde contestó positivamente un 55%. La cifra es inferior entre los que tienen trabajo: uno de cada cuatro (25%).

Si esa fuga de licenciados se llegara a producir «tendría un importante impacto para la economía española», sostiene Javier Noya, director del Observatorio Marca España, el órgano de estudios y análisis del Alto Comisionado para dicho fin, ya que emigrarían «los más preparados» explica. Según un informe de Adecco, desde 2008 son 390.206 los españoles que han abandonado el país por motivos laborales. En 2012 la cifra ascendió a 82.000, un 5,5% más respecto a 2011. El número de nacionales mayores de edad residentes en el extranjero se acerca a los 1,6 millones de personas.

Coincidiendo con los resultados que arroja el barómetro del RIE, el perfil del expatriado es el de un ciudadano de entre 25 y 35 años, cualificado y sin cargas familiares.

Mientras tanto, los datos de la EPA señalan que el número jóvenes en paro se ha incrementado este último trimestre en 38.600. De los 6,2 millones de desempleados en España, el 15,5% son menores de 25 años y el 46,7% son desocupados de larga duración.