El encierro que recorrió las calles de la capital navarra duró dos minutos y 18 segundos. / EFE
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Los toros de Núñez del Cuvillo cornearon a un corredor en un emocionante y peligroso encierro que abrió el día que las fiestas de San Fermín dedican a las personas mayores de la ciudad con un programa de actos especialmente pensado para ellas. En su décima participación en los Sanfermines, los astados de la ganadería gaditana rompieron la tendencia de los últimos días, en los que los toros fueron totalmente arropados por los cabestros, y ya en los primeros metros, en la cuesta de Santo Domingo, uno de los astados arremetió hacia los corredores.

Allí fue corneado en la pierna un corredor habitual, M.J.B., de 57 años, quien en ese mismo tramo sufrió un percance similar el 7 de julio de 2014. El toro negro que le embistió continuó la carrera a gran velocidad al igual que sus hermanos, a los que alcanzó rápidamente, y juntos continuaron el recorrido, sin mayores incidencias, hasta llegar a la calle Estafeta, donde al caer dos de ellos y resbalar otro, la manada se dividió en tres grupos, lo que propició el lucimiento de los corredores ante las astas.

Hospital

En la carrera, que duró dos minutos y 18 segundos, varios corredores más resultaron heridos, si bien hasta el Complejo Hospitalario de Navarra tan solo fueron trasladados dos de ellos, J.L.B., de 28 años de Barañáin, con un traumatismo torácico y J.F.I., de 59 años de Marcilla, con un traumatismo leve en la rodilla izquierda.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Pamplona quiso reconocer a sus mayores con un homenaje a sus vecinos centenarios, un acto al que acudieron tres mujeres y un hombre, a quienes el alcalde, Enrique Maya, se refirió como “un ejemplo para todos””.

“Sois una generación singular”, que “ha aportado su granito de arena” para construir la Pamplona del presente, sostuvo en la recepción que tuvo lugar en la Casa Consistorial. Allí, en declaraciones a los periodistas, Maya hizo un balance “muy positivo” de los Sanfermines, pese a algunos incidentes durante el chupinazo y la procesión y la polémica generada en torno al comportamiento de toros y cabestros.

Respecto a esta última, afirmó que ya se ha comprometido a estudiar el tema, pero “dejando claro que lo primero es la seguridad” y, sobre el antideslizante, subrayó que la aplicación de este producto “ha sido un logro que ha evitado ese follón que se montaba en la curva de Mercaderes”.