S&P cree que la economía sigue creciendo a mayor ritmo que la media europea. / EFE
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La agencia de calificación crediticia S&P Global Ratings ha elevado la nota de solvencia de la deuda soberana a largo plazo de España de ‘A-’ a ‘A’, con perspectiva estable, mientras que la canadiense DBRS ha acordado mantener el rating en ‘A’ pero ha revisado al alza su perspectiva, que ha pasado de ‘estable’ a ‘positiva’.

El secretario de Estado del Tesoro, Carlos San Basilio, destacó la “mayor capacidad de crecimiento” que ambas agencias aprecian en la economía española.

Igualmente, San Basilio puso en valor que España “está en mejores condiciones de responder ante los retos internacionales”, que ambas agencias ven como riesgos para la economía española, y, por tanto, “el carácter más resiliente que da confianza de cara al futuro”

La agencia S&P, que ha subido la calificación a España por primera vez desde marzo de 2018 —cuando lo subió hasta ‘A-’ desde ‘BBB+’, alcanzando su nivel más alto desde abril de 2012—, espera que el crecimiento del PIB de España se sitúe en el 2,2% en 2019, que se desacelerará entre 2020 y 2022, y que supere por tanto el de la media de la zona euro en el período 2019-2022.

En su análisis, destaca igualmente que el balance exterior y la situación presupuestaria del país siguen mejorando y prevé que el déficit presupuestario de este año siga disminuyendo hasta situarse en torno al 2% del PIB.

En su justificación, la agencia indica el crecimiento económico equilibrado y la mejora de la situación presupuestaria. Ambas han hecho que el ratio deuda pública/PIB de España siga una trayectoria descendente más firme. Asimismo, también incide en que se ha avanzado en el desapalancamiento de los sectores público y privado.

La mejora, según S&P, también refleja las perspectivas de continuación del saneamiento presupuestario y el avance en la consolidación fiscal. Para 2019, prevé un déficit de las administraciones públicas de alrededor del 2% del PIB, el resultado más bajo desde 2007, y una deuda neta que descenderá por debajo del 83% del PIB en 2022, frente al 89% en 2016.

Destaca igualmente que la economía española está mejor posicionada para soportar riesgos como un brexit sin acuerdo o una ralentización del crecimiento en la zona euro. En este sentido, destaca las ganancias de competitividad, que se están traduciendo en superávits por cuenta corriente en los últimos años.

Riesgos

Igualmente, pone de manifiesto que el crecimiento económico más equilibrado y la mejora de la posición fiscal están permitiendo una reducción más firme de la ratio deuda/PIB y prevé un mayor descenso del déficit y de la deuda pública respecto a su informe anterior.

Alerta del riesgo a medio y largo plazo de la repetición electoral por la incertidumbre que genera la ausencia de gobierno y, aunque prevé impacto por la tensión en Cataluña, no cree que afecte de manera negativa a las perspectivas económicas del país.

“La perspectiva estable refleja nuestra visión de riesgos equilibrados para la calidad crediticia de España y nuestra expectativa de que, a pesar del estancamiento político en curso, las métricas de crédito económico, fiscal y externo del soberano se mantendrán en línea con nuestro pronóstico para los próximos dos años”, asegura la agencia.

En cualquier caso, advierte de que podría bajar las calificaciones “si el déficit presupuestario se amplía o si la deuda neta del Gobierno aumenta por encima del 100% del PIB”.