Pedro Sánchez en la tradicional Fiesta de la Rosa de los socialistas catalanes. / EFE
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El presidente del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, aseguró ayer que si el independentismo catalán “vuelve a quebrar el Estatuto de autonomía”, el Gobierno responderá “con serena firmeza para garantizar la convivencia, la integridad territorial y la soberanía nacional” de España.

Sánchez regresó a la tradicional Fiesta de la Rosa que el PSC organiza cada año en Gavà (Barcelona), el mismo escenario donde en 2016 el líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, le suplicó que se mantuviera en su “no es no” a la investidura de Mariano Rajoy al grito de “¡Líbranos de Rajoy y del PP!”.

El líder socialista el primer acto de precampaña en Cataluña para criticar la actitud del Govern en relación a la detención y encarcelamiento de varios activistas de los llamados CDR acusados de planear acciones violentas.

“Puede haber muchas opciones políticas, pero cuando hay cualquier indicio de violencia solo puede haber una posición política y es la condena firme y rotunda de la violencia”, subrayó.

Y agregó: “Van dando lecciones de democracia y no condenan la violencia; consejos doy que para mí no tengo”.

En el mismo sentido, Iceta afirmó que no entiende por qué el independentismo, que es un movimiento “pacífico”, “no ha sido el primer interesado en desmarcarse absolutamente de cualquier indicio de violencia”, sobre todo cuando sobre los CDR en prisión preventiva pesan “acusaciones graves”.

Tras destacar que los socialistas representan “a toda esa gente que cuando oye hablar de explosivos dice ‘ni hablar’” exclamó: “Ya está bien, demasiado hemos sufrido en este país, demasiada incertidumbre, demasiados períodos sin libertad, como para que ahora dejemos a cuatro macarras romperlo todo. No seremos nosotros”.

También la presidenta del Congreso y número uno del PSC por Barcelona a esta cámara el 10N, Meritxell Batet, criticó que desde el Govern no se haya salido con contundencia a condenar la violencia.

“Esto hace mucho tiempo que no va de independencia, ni de estructuras de Estado, ni de república, ni de hacer un país mejor, que lo tienen destrozado porque no gobiernan. ¡Esto va de lucha de poder entre ellos! (…) Y ahora solo falta que no condenen la violencia, ¡era lo último que nos faltaba por escuchar!”, dijo.

Los tres socialistas, así como el presidente del Senado, Manuel Cruz, usaron el altavoz del escenario de Gavà para reivindicar una mayoría amplia para los socialistas el próximo 10 de noviembre, a fin de poder formar un Gobierno estable y fuerte.