La ministra y portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celáa, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. / EFE
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Pedro Sánchez seguirá en los próximos días sus reuniones con colectivos sociales y no se plantea mantener contactos inmediatos con los demás dirigentes políticos, ni siquiera Pablo Iglesias, mientras mira a septiembre, y no antes, para plantearse un segundo intento de investidura.

Desde la sala de prensa del Consejo de Ministros, la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, defendió ayer la estrategia elegida por el presidente en funciones con sus encuentros con la sociedad civil antes de volver a intentarlo con el líder de Unidas Podemos o de llamar a PP y Cs para volver a pedirles la abstención.

Según aseguró, las reuniones —que se reanudan el lunes con organizaciones ecologistas— tienen como objetivo “labrar un espacio común de reflexión y actualizar” su programa de gobierno. Y los contactos con los líderes políticos “se producirán, pero cada cosa a su tiempo”.

Además, añadió que “por supuesto” habrá una llamada al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, aunque no ha querido adelantar cuándo.

Plazos para trabajar

Tras recordar que Sánchez no es en este momento candidato a la investidura, Isabel Celaá subrayó que el presidente en funciones va a trabajar “denodadamente todo el mes de agosto” para conseguir los apoyos que le permitan la investidura.

Una investidura que, de celebrarse, la portavoz del Ejecutivo situó, en todo momento, en septiembre. El día 23 de ese mes acaba el plazo para que haya investidura o se disuelvan las Cortes y haya una nueva cita con las urnas el 10 de noviembre.

La ministra volvió a advertir, en cualquier caso, de que los socialistas no volverán a explorar la vía de un Gobierno de coalición porque ya se vio que esa fórmula “no pudo ser”, debido a que Podemos pretendía “dos gobiernos en uno”.

“Un país necesita un solo gobierno bajo una sola dirección”, dijo Celaá, quien insistió en que el Ejecutivo debe ser “cohesionado, fuerte, sostenible y solvente” y eso no era posible con Unidas Podemos por las diferencias en “la concepción” de lo que debía ser una coalición, que acabaron “socavando la confianza” entre ambos partidos.

A pesar de ello, recalcó que los socialistas siguen queriendo “compartir” con Podemos un “Gobierno progresista, de futuro” y buscan con sus contactos con la sociedad civil actualizar sus propuestas a ver si de esa forma encuentran ese “espacio común y compartido”.

No se olvidó Celaá de volver a pedir a “las derechas”, PP y Cs, la abstención para permitir el Gobierno en una eventual segunda investidura de Sánchez.

Y criticó algunas de las razones que esgrimen para justificar su voto negativo y la no abstención, como el aviso de los populares de que el Gobierno de Sánchez puede acabar indultando a los dirigentes que puedan ser condenados por el juicio del ‘procés’. Eso, dijo la ministra, son “especulaciones y excusas de mal pagador”.

Además, señaló que lo que puede llevar al PP a la abstención debería ser “lo mismo” que llevó a los socialistas para emitir ese voto en 2016 permitiendo la investidura de Mariano Rajoy.

Reproches de oposición

Celaá indicó que los socialistas acabaron absteniéndose con “gran sufrimiento” interno y los populares no les ofrecieron “nada” a cambio —aunque sí hubo un momento que Rajoy propuso una gran coalición— y solo les reclamó la “responsabilidad” que ahora ellos piden al partido de Pablo Casado.

En cualquier caso, la portavoz abogó una vez más por “romper entre todos” el bloqueo que impide la investidura de Sánchez para permitir la formación de Gobierno.

No ha habido respuesta de Unidas Podemos a las palabras de Celaá. Antes, el secretario de Acción de Gobierno del partido, Pablo Echenique, volvió a reprochar a los socialistas que pongan de ejemplo Portugal para defender gobernar en solitario, porque en ese país “los socialistas pactaron con la derecha precarizar a los trabajadores”.

Y mientras desde el Consejo de Ministros Isabel Celaá puso en valor que Pedro Sánchez se quede en agosto trabajando por buscar un acuerdo tangible, desde el PP acusaron al presidente de “esconderse”.

Así lo apuntó el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, Sánchez “se esconde” y no ha querido hoy dar la cara porque se “avergüenza” de su gestión.

García Egea aseguró que Sánchez “se va de vacaciones” mientras mantiene el “bloqueo” de España y su economía.

Y desde Cs, Marcos de Quinto acusó al PSOE de “arrebatar” la presidencia de Navarra a los constitucionalistas de NavarraSuma. “Es Sánchez el que elige… y elige mal. Luego que no lloriquee abstenciones”, dijo en un apunte en Twitter.