Sánchez fracasa con la repetición electoral y se acentúa el bloqueo

El Partido Socialista repite triunfo con tres diputados menos que en abril y se obliga a duras negociaciones • Vox pasa de 24 a 52 escaños y sube a tercera fuerza tras el PP, que aumenta sus diputados de 66 a 88 • Cs se desploma y pasa a sexta fuerza con 10 escaños, mientras que Podemos cede de 42 a 35 diputados

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Pedro Sánchez celebra el triunfo del PSOE en la sede de la calle Ferraz, donde le esperaban sus simpatizantes. / EFE
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El PSOE ganó las elecciones generales con 120 escaños, pero fracasó con la repetición electoral ya que se ha estancado en porcentaje de votos y ha retrocedido tres escaños con respecto a los resultados de abril. El resultado del resto de las fuerzas políticas no ayuda a que sume ni el bloque de la izquierda y ni el de la derecha para gobernar y además, ha propiciado que se acentúe el bloqueo. Así las cosas, las únicas salidas para formar gobierno son dos: o que Pedro Sánchez alcance un acuerdo con el PP o que pacte con Podemos y los independentistas.

El claro triunfador de la jornada fue el partido de Santiago Abascal, que pasó de 24 a 52 escaños, cumpliendo con el pronóstico que le daban muchas encuestas, aunque alguna llegó a vaticinar hasta 60 escaños para este partido. Vox logró situarse como primera fuerza política en la Región de Murcia y como segunda en Andalucía.

Parte de esta victoria fue a costa de Ciudadanos, que se ha desplomado al perder 47 diputados y quedarse tan solo con 10. El partido de Albert Rivera se ha quedado con representación en tan solo cuatro comunidades autónomas: Andalucía, Cataluña, Madrid y Valencia.

El partido naranja queda así en una posición complicada porque ahora ya no sumaría con el PSOE para poder desbloquear la situación, como sí habría ocurrido tras el 28 de abril, ni tampoco con los partidos de la derecha, PP y Vox. Ello, a pesar de que el líder naranja ha anunciado durante la campaña su disposición a pactar con quien obtuviera más escaños para facilitar la formación de gobierno.

Ascenso del PP

El Partido Popular, por su parte, ha logrado subir 22 escaños, al pasar de los 66 diputados que obtuvo el 28 de abril a 88 parlamentarios. No obstante, este crecimiento es mucho menor del que auguraban sus dirigentes y más discreto que el que habían pronosticado los sondeos, que llegaron a vaticinar más de 100 escaños.

Unidas Podemos es otro de los partidos que ha sufrido un retroceso, aunque ha aguantado a pesar de tener como competidor a Mas País, nacido de la costilla del partido morado y liderado por Íñigo Errejón. Pablo Iglesias ha logrado aunar un total de 35 escaños, de los que 26 son de Unidas Podemos; 7 los aporta EnComunPodem y 2 proceden de Podemos-EU en Galicia.

Sin embargo, Errejón no ha logrado capitalizar la pérdida que ha tenido el partido morado y la división ha perjudicado a ambos partidos. Así, Más País solo ha conseguido entrar en el Congreso con tres diputados.

Por el contrario, los partidos independentistas han ganado terreno en el nuevo Congreso y contribuyen así a que se acentúe el bloqueo, salvo que Pedro Sánchez opte por contar con ellos para formar un gobierno.

De hecho, el partido independentista catalán más radical, la CUP, entra en el Parlamento con 2 escaños. El PNV gana uno y pasa a tener 7; Bildu gana otro y pasa a contar con 5 diputados; JxCat suma uno más y tendrá 8; vuelve el BNG con un representante y solo ERC pierde 2 y pasa de 15 a 13.

Investidura

Pedro Sánchez, sólo podrá ser investido con el voto de toda la izquierda y la abstención de nacionalistas e independentistas o bien con el apoyo directo del PP, ya que no le bastaría sólo con una abstención de Pablo Casado para convertirse en presidente del Gobierno.

El líder del PSOE podría formar gobierno previo acuerdo con el PP, con el que sumaría 208 escaños, o bien con Unidas Podemos y Más País, siempre que se abstuvieran los partidos nacionalistas e independentistas.

Un acuerdo entre los dos principales partidos reuniría 208 votos, y permitiría a Sánchez ser investido en primera votación, para lo que necesita una mayoría absoluta que está situada en los 176 votos. No bastaría con la abstención de los populares, porque la suma de votos en contra podría superar el número de síes.

Si el presidente del Gobierno en funciones opta por mirar a la izquierda y busca como socios a Unidas Podemos y Más País, entre los tres sumarían 158 actas (antes tenían 165), lo que le permitiría ser investido en segunda vuelta, en la que ya sólo necesita más síes que noes. Eso sí, en este caso no podrían votar en su contra los partidos nacionalistas e independentistas.

Si el PP opta por abstenerse, no será suficiente para Sánchez si le rechaza el resto del hemiciclo. En el caso de que Casado vote contra la candidatura de Sánchez, los noes al aspirante del PSOE alcanzarían los 140, sumando también los 52 de Vox, podrían llegar a los 150 sí rechazan asimismo la investidura los 10 de Ciudadanos y hasta los 152 con Unión del Pueblo Navarro, que concurre bajo la coalición Navarra Suma con PP y Cs.

Nacionalistas

Así las cosas, Sánchez podría ser investido en segunda vuelta con los síes de PSOE, Unidas Podemos y Más País (158) y la abstención de nacionalistas e independentistas. Pero si quiere ampliar esa cifra y llegar a los 176 para ser presidente en primera votación tendrá que tirar de ellos.

En este contexto, podría llegar a la mayoría absoluta con el PRC, cuyo único diputado ya le apoyó en julio, el PNV (7) y ERC, que ha logrado 13 escaños. El bloque de izquierdas más estos tres partidos reúnen 179.

Es decir, si no hay acuerdo de socialistas y populares, la continuidad de Sánchez en La Moncloa pasa por un acuerdo de izquierdas con la abstención de los soberanistas, un panorama bastante similar al que quedó tras las elecciones del 28 de abril. En el caso de que fracasen todas las combinaciones, la única salida serían unas terceras elecciones.