El presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. / efe
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El presidente del Gobierno en funciones y líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, firmaron ayer un preacuerdo para conformar un Gobierno de coalición. Pasadas las dos de la tarde en el Congreso de los Diputados rubricaron Sánchez e Iglesias este preacuerdo que según el jefe del Ejecutivo es “tan ilusionante que supera cualquier tipo de desencuentro” y con el que pretenden un Gobierno estable que dure cuatro años.

Iglesias, que será previsiblemente vicepresidente de ese Gobierno, aseguró por su parte que Sánchez puede contar con “toda la lealtad” por parte de su organización, cuyos miembros darán “lo mejor” de sí mismos en el Ejecutivo. Los dos líderes sorprendieron con este acuerdo que se produce menos de 48 horas después de las elecciones generales y que, en cualquier caso, no es suficiente para la investidura de Sánchez y requiere del apoyo de más fuerzas políticas.

“La cohesión, en la lealtad, en la solidaridad gubernamental y la voluntad de aprovechar los perfiles más idóneos” para el desempeño de las distintas responsabilidades de Gobierno presidirán este acuerdo según subrayó Sánchez. Aunque también dijo que el pacto nace con el propósito de abrirse a otras fuerzas políticas para hacer viable una mayoría estable que permita “no sólo una investidura, también una legislatura”.

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A partir de ahora el PSOE abrirá una ronda con el resto de los grupos para conseguir esa mayoría parlamentaria según ha dicho Sánchez, quien insistió en que este Gobierno será “rotundamente progresista”, porque estará integrado por el PSOE y Unidas Podemos “y va a trabajar por el futuro de España”.

“Lo que nunca cabrá en el espíritu del futuro Gobierno será el odio y la confrontación entre españoles”, dijo el líder socialista, quien recordó que su compromiso era lograr un gobierno progresista “sí o sí” y advirtió de que no estaría justificado que persista el bloqueo.
Iglesias, por su parte, destacó que el pacto propiciará un Ejecutivo que “combine la experiencia” del Partido Socialista con la “valentía” de Unidas Podemos.

También avanzó que Unidas Podemos comenzará a dialogar con otros partidos con presencia en el Congreso para que cuaje la investidura, que no será antes del 3 de diciembre, porque ese día se constituyen las Cortes. Ese nuevo Gobierno, si cuenta con el aval del Congreso, tendrá como prioridades afrontar la crisis territorial y la justicia social, dijo Iglesias, como “la mejor vacuna contra la extrema derecha”.

Tras agradecer a Sánchez su “generosidad y disposición”, el líder de Unidas Podemos destacó que “es tiempo de dejar atrás cualquier reproche” para “trabajar codo con codo en esta tarea histórica”.

Consolidar el crecimiento y la creación de empleo, garantizar la convivencia en Cataluña, trabajar por la regeneración y contra la corrupción; luchar contra el cambio climático; garantizar el derecho a una muerte digna o revertir la despoblación en la España vaciada figuran entre los compromisos que Sánchez e Iglesias firmaron en el Congreso de los Diputados. Tras la firma y sus breves discursos, ambos sellaron el pacto con un abrazo.