Salgado presenta unas cuentas con más gasto y menos inversión

Parados y pensiones se llevan uno de cada dos euros, mientras que las infraestructuras y la investigación sufren severos recortes.

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Fiel al guión que el Gobierno había dejado entrever durante las últimas semanas, la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, acudió ayer al Congreso para presentar el proyecto de Presupuestos para 2010. La propuesta, especialmente polémica por acoger una considerable subida impositiva, comienza así un periplo en las Cortes durante el que recibirá un cierto maquillaje destinado a contentar a los nacionalistas vascos y gallegos, que se perfilan una vez más como los comodines del Ejecutivo para lograr los votos que permitan a Zapatero prolongar un año más su estancia en Moncloa.

Como no podía ser de otra manera, la número tres del Gabinete presumió de que las Cuentas son «adecuadas» para el actual momento de crisis, ya que, siempre según Salgado, sientan «las bases de la recuperación» gracias a su «austeridad» y a que acometen un esfuerzo «sin precedentes» en la contención del gasto no financiero, que se reduce algo menos del cuatro por ciento. La ministra no quiso, sin embargo, recordar que, si se computan los intereses de la deuda, los pagos ascienden a 236.404,15 millones, es decir, un 4,5 más que este año.

En cuanto al capítulo de inversiones reales, el gasto consolidado del Estado disminuye un 9,4 por ciento, hasta los 9.428 millones de euros. Además, el capital que se destinará a infraestructuras de Fomento, I+D+i y ayudas al transporte cae un un 3,88 por ciento, hasta los 23.606 millones. Salgado explicó que este descenso está en parte provocado por el aplazamiento de los pagos en función del año en que realmente se ejecutan las obras.

Todo ello servirá para compensar el refuerzo de la protección social, principal argumento del PSOE a la hora de justificar el aumento en la presión fiscal. Será así hasta el punto en que, por ejemplo, el importe destinado a sufragar las ayudas a los parados -incluidos los ya célebres 420 euros para quienes agoten las prestaciones- crece un 58 por ciento, hasta los 30.612 millones. En conjunto, las políticas sociales se llevan «uno de cada dos euros del gasto».

Semejante cantidad generará un sustancial déficit, puesto que el alza de las tasas apenas supondrá una recaudación extra de 11.650 millones de euros, aproximadamente el uno por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

En cuanto a los grandes números, y según los avances que Salgado ofreció el sábado, ya que ayer no desveló datos nuevos, el Estado prevé recaudar en 2010 algo más de 121.626 millones de euros tras la cesión de impuestos a comunidades y ayuntamientos, es decir, un 21,2 por ciento por encima de lo previsto para este año.

No obstante, tales ingresos no bastarán para compensar los gastos, que ascenderán a 185.249 millones, un 3,9 por ciento menos que en 2009. En suma, la diferencia se traducirá en un déficit estatal del 5,4 por ciento.

En cuanto a los gastos, la principal novedad es la modificación de su techo, que el Ejecutivo aprobó en junio, de modo que los 185.429 millones que se consumirán exceden en 2.810 lo ratificado entonces. Las principales medidas de ahorro consisten en la congelación salarial de los altos cargos del Estado y de la Casa Real, cuya asignación se mantiene en 8,90 millones de euros. El presupuesto de los ministerios cae un 5,4 por ciento.

La excepción la constituye la partida destinada a Educación, que crecerá un 3,4 por ciento hasta 3.089 millones de euros, así como la de Justicia (un 9,7) y la de Seguridad ciudadana, que resulta incrementada en un 2,6 por ciento.

El tijeretazo más llamativo corresponde a la Investigación y Desarrollo, que reduce su presupuesto un 3,1 por ciento. El documento incluye asimismo una partida de 1.598 millones para la aplicación de la Ley de Dependencia, el 35,9 por ciento más.

Las pensiones estarán dotadas con 108.282,71 millones, un 2,1 por ciento de mejora, lo que permitirá que crezcan un uno por ciento con carácter general, y entre el dos y el cinco las mínimas.

Por lo que atañe a la inversión en carreteras, ferrocarriles, puertos y obras hidráulicas, la cantidad total será de algo más de 21.000 millones, un 3,9 por ciento menos.