Salgado dice que subir impuestos a los ricos tendría un impacto mínimo

La vicepresidenta económica asegura que solo el 4% de los declarantes afirman ingresar más de 60.000 euros, el tope que los sindicatos ponen para que se pague más por IRPF

Aunque se vean brotes verdes en la economía global, todavía quedan muchas ramas secas que, de momento, el Gobierno no está dispuesto a que poden los más ricos. Así lo confirmó ayer la vicepresidenta segunda y titular de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quien afirmó que el Ejecutivo, a priori, no descarta ninguna medida que permita elevar la recaudación fiscal, pero subrayó que la propuesta que han hecho CCOO y UGT de elevar el tipo marginal máximo del IRPF, con lo que pagarían más las rentas más altas, tendría un impacto «mínimo y reducido».

La ministra sostuvo que el Gabinete «mantiene la mano tendida» a las administraciones públicas, agentes económicos y sociales y «determinadas fuerzas políticas» para «compartir el máximo número de iniciativas» contra la ralentización financiera, ya que afirmó que «el precio de la crisis no debe recaer en los más débiles».

Salgado lanzó en el Congreso un llamamiento a todos los grupos para trabajar conjuntamente contra la recesión. La vicepresidenta segunda insistió en que el Gobierno no descarta de manera inicial ninguna medida que permita mejorar la situación en términos de suficiencia recaudatoria y de equidad del sistema impositivo. En este sentido, recordó que el Ejecutivo ya ha anunciado la supresión de la deducción por vivienda para quienes superen un determinado umbral de rentas (24.000 euros), y añadió que, por tanto, existen «alternativas distintas» a la propuesta sindical que también permiten avanzar en términos de progresividad.

En todo caso, Salgado precisó que las reformas fiscales tienen que efectuarse desde una perspectiva «integral», teniendo en cuenta no solo los efectos sobre la equidad, sino también en la eficiencia. La ministra socialista recurrió a los datos de la campaña de la renta de 2007 para apoyar esta afirmación. En aquel período, solo un 4% de un total de 18 millones de declaraciones presentaban rentas superiores a los 60.000 euros anuales mencionados en la propuesta de los sindicatos. «Por tanto, el impacto final sería reducido», insistió.

La vicepresidenta auguró que 2009 va a ser un año «difícil y de elevada incertidumbre» en lo económico y que 2010 «tampoco va ser un ejercicio fácil». Salgado dijo que existe ese «diagnóstico compartido» sobre la evolución de la crisis global y las peculiaridades de su impacto en España, que ha hecho necesario promover nuevas actuaciones para «luchar con más intensidad» contra esta situación a través de un «impulso adicional».