En su larga trayectoria profesional en el mundo de la música, Raphael ha cantado en los mejores escenarios del mundo. / E.P.
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“Afortunadamente, hay canciones que se quedan en el corazón para siempre” y, muchas de ellas, cuentan con la voz del incombustible Raphael como ejemplo. Esta semana, el artista vuelve a Logroño para presentar el ‘Tour RESinphónico’, una revisión de sus grandes clásicos grabados con orquesta sinfónica.

Raphael vuelve así a su “casa”, como se siente cada vez que se sube a un escenario, para ofrecer “lo mejor que he hecho durante tantos años” y con el fin de que “el público lo disfrute y tengamos todos una gran noche”. Una cita para repasar y recordar junto al artista aquellas canciones que forman parte de la historia musical de nuestro país.

Canciones de siempre que no pasan de moda y que Raphael entona cada vez, como si fuera la primera. En una entrevista, el artista reconoce “tener mucha suerte” de que el público quiera seguir cantando y recordando mi música que sobrevive “de la forma más actual posible a todos los tiempos”.

Contador de historias

Algo que —como reflexiona— “no es sencillo” porque para que una canción consiga ese éxito debe contar “con una buena letra con la que el público se sienta identificado e implicado. Una letra que, mentalmente, cuando la oigan digan, ése es mi caso y se vean retratados en ella”. Además, “debe contar con una música sensacional”.

En este punto, lamenta, “actualmente se está perdiendo la música en pos de los ritmos y eso no puede ser” porque “ante todo la música es melodía”.

Hombre de sentimientos, Raphael es pura magia en el escenario. Domina en sus canciones el optimismo, la tristeza, la esperanza… en definitiva “todo los sentimientos que afloran en mí por miles de razones” porque “yo soy un buen contador de historias y siempre me pongo en el papel del protagonista. Lo importante es que la gente se vea retratado en mis canciones”.

En su larga trayectoria musical, Raphael ha cantado en los mejores escenarios del mundo y, reconoce, sentirse bien en todos. “Da igual donde sea, en Moscú, en Nueva York, en Japón o en Madrid, lo que más me gusta es que el público esté enfrente porque, por suerte, me siento muy querido en cualquier lugar y hacen que yo siempre me entregue igual en cualquier concierto”.

Para el cantante, sentir esa admiración por parte del público lo define como “un milagro”. “Nunca dos generaciones han estado de acuerdo y yo, por suerte, ya voy por la quinta, y agradezco cada día que mis sueños se hayan podido realizar de esta manera. Que los jóvenes y niños canten mis canciones, las conozcan y se la sepan es un orgullo para mí”, dice.

Atento también a las novedades musicales actuales, Raphael se muestra cauto y a la espera de ver “cómo evolucionen en el tiempo”. Por suerte, “han tenido la oportunidad de que se conozcan pero el público y el tiempo serán los que digan si llegan para quedarse o no. Siempre ha pasado lo mismo”.

Admiración

Además, y con respecto a los concursos de ‘talent show’, Raphael lo tiene claro: “Yo soy partidario de que existan porque son muy importantes para darse a conocer. Yo por ejemplo empecé en la radio porque no había televisión” pero aún así —matiza— “quizás no haría tantos. Debería haber un gran concurso oficial al año para no saturar”.

Fuente inagotable de energía, Raphael cogerá las maletas en los próximos meses para comenzar también su gira por Latinoamérica. En realidad, ha indicado, “es como una gira española que se agranda. Allí noto mucho cariño pero tengo la suerte de que yo no he tenido que cruzar el charco para sentirme querido. Yo soy muy querido aquí en España y en cualquier otro país, lo que pasa es que es un orgullo pasearme por todo el mundo y sentir esa admiración”.

Cariño compartido también con numerosos artistas de renombre tanto a nivel nacional como internacional y a quienes les agradece sus colaboraciones con él. En el recuerdo, siempre, como ha asegurado, “mis dos ‘Rocíos’”, Rocío Jurado y Rocío Durcal, “quienes están siempre en mi corazón”.

Con respecto a sus próximos planes, asegura, “seguiré innovando. “Me quedan muchas cosas por hacer y yo, cada año que esté en el ejercicio de mi profesión, seguiré trabajando por sorprender porque siempre que empiezo una cosa ya estoy pensando en la siguiente”. Porque sí, a Raphael todavía le quedan “palos por tocar”, subraya.