Rajoy se reafirma en su política y reprocha al PSOE que no le ayude

El sistema de pensiones se ha convertido en una obsesión para el inquilino de La Moncloa, por lo que desea que, cuanto antes, se llegue a un entendimiento con Ferraz.

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, expresó ayer la voluntad de su Ejecutivo de dialogar y llegar a acuerdos con la oposición para salir cuanto antes de la crisis pero reprochó al líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que no quiera compartir el «coste» de decisiones «difíciles» en la actual situación. Y es que el gallego recordó cómo apoyó a su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, en políticas impopulares. También hizo un ejercicio de memoria: «Desde el principio dije que la recuperación no sería fácil ni rápida».

Además, resaltó que son los españoles y las empresas losque hacen «esfuerzos» y pagan un «coste». «Y creo que sería bueno que otros hicieran un esfuerzo, pero si no lo quieren hacer, la responsabilidad es del Gobierno y, por lo tanto, el Gobierno no va a abdicar de su responsabilidad».

En este sentido, subrayó que el acuerdo con los socialistas se ha limitado al pacto de Estado que alcanzaron en verano de 2011 para reformar la Constitución y fijar un techo de gasto, ya que, según precisó, después «ni siquiera» fue posible un acuerdo para aprobar en el Parlamento la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria.

De la misma manera, se quejó de que no haya sido «posible» llegar a acuerdos con Ferraz en temas que «han estado muy de actualidad en los últimos tiempos», como el decreto en materia de desahucios o la reforma laboral. De hecho, sobre esta última norma, el PSOE «hace una crítica continuada» y pide al Gobierno «dar marcha atrás».

En el caso concreto de la ley sobre desalojos, Rajoy sostuvo que el Gobierno le ha dado una «solución equilibrada» porque es «importante» preservar el sistema hipotecario, que ha permitido que millones de personas puedan comprarse una casa y pagar su hipoteca: «Lo más fácil sería apuntarse a lo que desde algunas fuerzas políticas de oposición se nos animó, pero el Ejecutivo tiene que actuar con responsabilidad en este tema y en otros». A renglón seguido, recordó que está encima de la mesa el factor de sostenibilidad del sistema de pensiones, un tema «muy importante». «Vamos a ver si es posible el acuerdo», subrayó. En su opinión, es «muy fácil» decir públicamente que es «necesario llegar a un pacto», pero lo «verdaderamente difícil» es aprobar las reformas que se trasladan al Parlamento.

También comentó el jefe del PP estar a disposición «de quien quiera» hablar, pero reiteró que el PSOE no ha apoyado «ninguna» de sus reformas estructurales. «Claro que quiero un acuerdo. Ya me gustaría a mí que hubiera uno, pero soy consciente de que la mayor responsabilidad en este momento la tiene el Gobierno de España, que es el que tiene que asumir el coste, y lo asumimos, de las decisiones que tomamos que son muy difíciles», resaltó, para añadir que, aunque no ve «a algunos» dispuestos a «compartir» ese «coste», su «mano» siempre estará «tendida».

Sobre la polémica presentación del pasado viernes del nuevo cuadro macroeconómico, apostilló que quiso hacer «cálculos realistas», con el objetivo de cumplirlos: «No me voy a inventar unas previsiones económicas para luego quebrantarlas y perder la credibilidad» como al Gabinete anterior y su «ensoñación». De hecho, confió en que haya «pronto» un giro al alza.

Sobre los 6,2 millones de parados que hay, comentó que «sería un insensato si estuviera satisfecho», si bien abundó en su mensaje de que se van «corrigiendo los desequilibrios» y se están produciendo «avances» que son el «prólogo» del crecimiento económico y la creación de empleo.

Cuatro pactos.- El presidente de Andalucía y del PSOE, José Antonio Griñán, llamó ayer a Rajoy a «convocar a todos» los partidos y agentes sociales a una mesa de diálogo para salir de la crisis, al tiempo que le advirtió de que, si no lo hace, «con su equivocación pasará a ser el único responsable de la destrucción de cientos de miles de esperanzas, y esa será su herencia». «Hay que convocar a todos. Éste es un momento en el que hay que jugársela. Piensa el señor Rajoy que no haciendo nada más que esperar será suficiente; se equivoca», argumentó el madrileño, para quien «si él puede esperar, la mayoría de los españoles no».

Asimismo, el presidente andaluz explicó que el diálogo que reclama tendría cuatro objetivos: un pacto por el empleo, una apuesta clara por la modernización de la economía, un pacto por la consolidación fiscal y una estrategia nacional contra la exclusión social.

Además, Griñán sostuvo que en ninguna rama del conocimiento anida el fundamentalismo tanto como en la economía, arremetiendo contra la «cerrazón» y la «soberbia» del Gobierno del PP.

Desde el Ejecutivo central se rechazó de plano su propuesta de crear una mesa, ya que «solo cabe» la política que está llevando a cabo, calificando de «poco serio» -por boca del ministro Soria- que se especule ahora con el adelanto electoral.