Porto dijo a su psiquiatra que “no estaba tomando nada” durante el mes de julio

Las contradicciones de los padres y la falta de resultados concretos centran la documental.

Rosario Porto dijo al psiquiatra que la trató por un trastorno depresivo el 30 de julio de 2013 que “no estaba tomando nada” de medicación con anterioridad a la consulta, a pesar de que Alfonso Basterra había comprado durante ese mes dos cajas de Orfidal supuestamente para su exmujer.

Según explicó el psiquiatra que trató a Porto por el episodio depresivo que tuvo los meses antes de la muerte de su hija Asunta, fue su exmarido el que pidió la primera consulta, el 30 de julio, y acudió junto a ella a la misma para sugerir que Rosario podría sufrir un trastorno bipolar, algo que fue descartado por el facultativo.

En esa consulta, la madre de Asunta le refirió como motivos de su ansiedad el divorcio, la ruptura con “una pareja que tenía” y las obras en la que había sido la vivienda de sus padres. También estaba sobrepasada por el cuidado de su hija, de la que destacó al psiquiatra que era una niña “muy activa”.

El médico advirtió también que Rosario “era bastante reacia a tomar antidepresivos” y le propuso “controlar la situación” empleando únicamente el Orfidal, algo que fue descartado por el psiquiatra, que le pautó también Prozac.

En la última consulta con este psiquiatra, el 18 de septiembre, “la mejoría era evidente”, explicó el doctor, que tuvo conocimiento de la muerte de Asunta el domingo 22 de septiembre a través de una llamada de la propia Rosario. Ante esta situación, el facultativo le sugirió que si se encontraba “muy ansiosa” podría tomar hasta “15 milígramos” de Orfidal al día, una dosis muy elevada que “podría producir algún tipo de amnesia para hechos recientes”, admitió.

Ayer también declaró el psiquiatra que trató a Porto desde agosto de 2014, ya en prisión, y que le detectó nuevamente un “cuadro depresivo mayor” con “síntomas añadidos” como un “proceso de duelo” o signos de “estrés postraumático”.

Las contradicciones de los padres de Asunta, por parte de las acusaciones, y la falta de resultados vinculantes en muchas periciales, por parte de las defensas, han sido las cuestiones más reclamadas por las partes en las pruebas documentales, el último trámite judicial antes de que hoy comiencen las conclusiones del juicio por la muerte de la menor, acaecida en las inmediaciones de Santiago el 21 de septiembre de 2013.

Durante unas dos horas, la Fiscalía, la acusación particular y las defensas de los padres de Asunta expusieron ante el jurado las pruebas documentales que consideraron importante reflejar y reiterar de cara a la deliberación y al veredicto. En este sentido, la Fiscalía introdujo en estas conclusiones noticias de prensa de las jornadas posteriores al fallecimiento de Asunta para evidenciar el momento en el que se produjo el cambio de versión de Rosario Porto.

De hecho, tal y como indicó al inicio del juicio, la intención de esta documental era que el jurado puediese determinar si el hecho de que Porto cambiase su versión y admitiese haber ido con Asunta ese día a Teo coincidía con la publicación en la prensa de que una cámara las había grabado juntas el día del asesinato de la pequeña.