Nueve detenidos tras caer la mayor red de tráfico de heroína en España

La Policía Nacional finaliza así una operación iniciada en agosto de 2015, que se salda con el arresto de seis búlgaros y tres españoles y la aprehensión de 18,3 kilos de droga

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La Policía Nacional desarticuló por completo una de las mayores organizaciones de tráfico de heroína que operaba en España. La operación, que comenzó en agosto del pasado año, se saldó con la detención de nueve personas, seis de ellas búlgaras y tres españolas, entre ellas los presuntos compradores del alijo de heroína; y la aprehensión de 18,3 kilos de heroína que en el mercado del ‘menudeo’ hubieran supuesto unas 400.000 dosis aproximadamente.

Los agentes detectaron el pasado verano la presencia en España de miembros de una organización búlgara dedicada al tráfico de estupefacientes a gran escala. La base de operaciones de esta organización se encontraría en la Región de Murcia, donde se organizaban las importaciones de estupefaciente desde Bulgaria y Holanda para su posterior distribución a nivel nacional.

La organización estaba dirigida por dos individuos búlgaros, uno de ellos asentado en Bulgaria y otro en Murcia. El primero se encargaba de conseguir los contactos necesarios con los proveedores de la heroína en sus países de origen, mientras que el segundo se especializaba en la búsqueda de compradores de la droga en España para su posterior venta en escalones inferiores de distribución.

Los investigadores detectaron contactos entre la rama de la organización afincada en Murcia y diversos sujetos establecidos en Holanda, Bulgaria y Serbia. Estos contactos sugerían la posibilidad de una introducción de heroína en nuestro país.

La droga tenía una pureza aproximada del 60 por ciento, “pudiéndose multiplicar por cuatro la cantidad intervenida y luego en el mercado negro se sigue adulterando y la cantidad llega a multiplicarse exponencialmente, de forma que sería una gran cantidad la que habría llegado al mercado, así como el beneficio que hubieran obtenido”, advirtió el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes.

Este primer intento llegó a materializarse, pero se frustró al ser inspeccionado por los servicios aduaneros franceses un vehículo conducido por un miembro de la organización, que portaba una importante cantidad de dinero en efectivo destinada a financiar esa partida de droga.

A pesar de ello, la organización no cesó sus actividades delictivas. El miembro asentado en Murcia viajó a Bulgaria al objeto de organizar junto con el otro cabecilla una nueva importación de droga.

Finalmente, ambos líderes de la organización viajaron de forma simultánea a España para coordinar ‘in situ’ la recepción de una partida de heroína. Como medida de seguridad, uno de ellos llegó a España vía Valencia y el otro vía Madrid.

Para la recogida del estupefaciente la organización contaba con un hombre que desarrollaba funciones de ‘correo’. Esta persona se desplazó en autobús desde Murcia hasta Madrid, al objeto de recoger una primera partida de droga. Una vez recogida la heroína en un barrio periférico de la capital, el ‘correo’ regresó a Murcia en un autobús y fue interceptado por los agentes a la salida de la estación. Portaba una mochila con 22 paquetes de heroína de gran pureza con un peso total de 11 kilogramos.

También fueron detenidos los líderes de la organización, quienes se encontraban en las inmediaciones de la estación de autobuses de Murcia a la espera de la llegada de la droga. Los agentes se desplazaron hasta el domicilio del líder asentado en Murcia, donde la pareja de éste fue también detenida por la tenencia de cerca de 300 gramos de heroína que fueron incautados.

Los investigadores dieron por finalizada la operación con la detención de cinco personas más: dos miembros de la organización que ocultaban en su domicilio de Murcia otros siete kilos de heroína y tres ciudadanos españoles.

Estos últimos, que serían los presuntos compradores, son un hombre arrestado en Sevilla y un matrimonio detenido en El Palmar (Murcia). Además de los 18,3 kilos de heroína, los investigadores se incautaron de 1.500 euros en efectivo y varios teléfonos móviles.

La investigación fue desarrollada por agentes de la Brigada Central de Estupefacientes de la Comisaría General de Policía Judicial, del Grupo de Estupefacientes de la Udyco de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Murcia y de los Grupos de Estupefacientes y Vigilancias de la Udyco Sevilla, con la colaboración de la UPR y Guías Caninos de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana.