El arquitecto Norman Foster durante la exposición de los detalles de su proyecto en Madrid.
El arquitecto Norman Foster durante la exposición de los detalles de su proyecto en Madrid. / efe
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El edificio de cuatro plantas transparente del arquitecto Norman Foster ya ha comenzado a construirse este verano, como remodelación del antiguo edificio Barclays, y concluirá su construcción en la época estival del año próximo en la madrileña Plaza de Colón.

Este edificio combina una fachada transparente con una malla exterior, que proporciona control solar como una respuesta al clima local durante los meses de verano y minimiza el consumo de energía.

La palabra Axis, que significa eje, en opinión de CBRE Global Investors refleja la estrategia de la ubicación del edificio, en Colón. En primera instancia, se constituye la rehabilitación completa que acogía el inmueble de la antigua sede de Barclays Bank.

En concreto, en la planta baja y el primer piso estarán ocupados por el área comercial, con entrada por el Paseo de la Castellana, donde empresas nacionales o internacionales “podrán aumentar la visibilidad de sus marcas y facilitar el acceso de sus consumidores al punto de venta”.

Generosidad

El espacio dedicado a las oficinas se distribuirá en las plantas segunda y tercera. De hecho, el tercer piso incluye una terraza en dos alturas con vistas a la Plaza de Colón. Además, un atrio central permitirá la visibilidad completa de todas las plantas desde el nivel de planta baja, lo que también proporcionará luz indirecta a las oficinas y a las áreas comerciales.

El coordinador general de la Alcaldía, Luis Cueto, señaló que la es “muy importante” que se equilibren las inversiones “sin que desequilibren la ciudad”.

Por ello, señaló que contar con Norman Foster es un “lujo” para el Ayuntamiento, gracias a su “empuje y generosidad” tanto en este proyecto como el de la rehabilitación del Salón de Reinos del Museo del Prado.

“Mi impresión es que la ciudad de Madrid es una de las ciudades mas visibles del mundo por su inversión, por la cantidad de proyectos que piensan de verdad como devolver una ciudad a los madrileños”, sostuvo.

En este punto, Cueto recalcó que la Alcaldía de Madrid y el liderazgo de la alcaldesa, Manuela Carmena, “con los proyectos de los carriles bici y todos los proyectos que van a cambiar la ciudad para bien”.

Para el coordinador general de la Alcaldía, este proyecto demuestra que el Ayuntamiento es la mejor forma que tiene de señalar lo que les importa el valor de “los iconos de la arquitectura moderna que crean valor en Madrid y que recuperará un sitio que no tiene tanto glamour” en la actualidad.

Por su parte, Norman Foster sostuvo que se llega a un punto en la vida de cualquier edificio, en concreto el Barclayss, que se construyó hace 40 años y que “necesita ser reciclado y renovado”.

Su objetivo es utilizar medios modernos de renovación del edificio para llevarlo a su esencia original, así como “hacerlo destacar para que los peatones paseen por la zona y que dé una buena imagen al barrio”.

El edificio, según el arquitecto, es “muy llamativo” por los ejes y la forma de las vigas y crea “una conexión increíble de transparencia”. “Lo que espero es que mejore la calidad de vida en lo que se refiere a los espacios públicos”, afirmó.