Niños indefensos en la red

La Policía da consejos a menores y a sus padres para que el ordenador no se convierta en un problema serio. Los ‘chats’ deben ser muy vigilados, así como el tiempo de conexión

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Colocar el ordenador en un lugar de la vivienda visible con el fin de poder supervisar el uso que hacen los menores y las páginas a las que acceden es igual de importante que establecer unas reglas para la entrada en el ciberespacio y controlar los tiempos de utilización del PC. Estas son recomendaciones que la Policía Nacional, coincidiendo con el Día Mundial de Internet, quiere divulgar para proteger a los niños del entorno virtual.

Los agentes aconsejan a los padres que ayuden a sus hijos a realizar sus trabajos y estudios con el apoyo de las nuevas tecnologías, además de motivarles para que realicen sus propias búsquedas sobre temas de interés para ellos. Sin embargo, consideran fundamental insistirles en que no faciliten datos personales ni fotografías o vídeos a nadie si no existe una completa seguridad sobre quién los va a recibir.

Las mismas precauciones hay que seguir en los chats. Por lo que los niños deben saber que es peligroso ponerse en contacto con supuestos amigos que no lo son o con personas que se hacen pasar por menores para ganarse su confianza.

Por los problemas que puede contraer un mal uso de la red, la Policía recomienda a los adultos que revisen los contenidos que puedan ser perjudiciales para la educación y el desarrollo de los chicos y alertarles sobre la existencia de contenidos inapropiados para su edad. Sin embargo, para ellos también hay consejos. Se insiste en que avisen inmediatamente a los padres si detectan al navegar contenidos que puedan ser peligrosos o situaciones que les puedan parecer extrañas.

Con respecto a los envíos de información on line, las autoridades reiteran a los pequeños que no faciliten nunca los datos personales a desconocidos y que no envíen nunca fotos personales o familiares ni ninguna información sin la autorización de sus progenitores: «Si se va a quedar físicamente con alguien a quien se ha conocido a través de la red, consultarlo siempre con los padres para que lo autoricen. Si alguien te dice algo que te resulta incómodo o molesto comunícaselo inmediatamente».

El tiempo de utilización de este servicio es también un punto muy importante a tratar, pues puede surgir una dependencia, con los consiguientes trastornos psíquicos, que luego es muy difícil de borrar. De hecho, hace poco salió publicado un estudio en el que se exponía que a un grupo de menores se les había quitado durante varios días el móvil e internet y la mayoría había adoptado un comportamiento nervioso y, a veces, incluso agresivo, como si de una droga se tratara.

Además, se precisó que hay que exigir conexiones seguras. «Cada vez que accedamos a una página hay que saber exactamente donde estamos, controlar el software, que sea legal, y tener instalados en todo momento antivirus y cortafuegos que eviten que nuestro ordenador pueda ser utilizado por delincuentes», indicó el inspector Jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Comisaría General de Policía Judicial, Enrique Rodríguez.

Como se ve, la herramienta de comunicación e información puede ser peligrosa para pequeños, pero también para mayores.