Más de siete días de descanso para desconectar del trabajo

Uno de cada tres españoles necesita más de una semana de vacaciones para liberarse de la presión laboral y disfrutar del asueto, y reconoce que es el verano la época ideal para relajarse

Una de las preguntas que se realizan en estos momentos estivales los ciudadanos es cuánto tiempo se necesita de vacaciones para desconectar completamente del trabajo diario. Pues, según una encuesta realizada por Randstad, que analiza los hábitos y la vinculación de los asalariados con su empleo durante el período de descanso, el 38 por ciento de los españoles reconoce que necesita más de una semana de asueto para relajarse totalmente de la oficina.

Además, el estudio revela que seis de cada 10 trabajadores (el 62 por ciento) necesita al menos siete días para olvidarse de su rutina laboral. En cualquier caso, el 85 por ciento de los preguntados consigue desconectar de su empleo en sus vacaciones de verano.

Asimismo, las mujeres reconocen que les cuesta más que a los hombres olvidarse de su puesto de trabajo y de las labores que llevan a cabo (un 16 por ciento de ellas frente a un 14 de hombres).

También existen diferencias en cuanto al nivel de estudios. A mayor nivel formativo, más dificultades para desconectar. A los que más les cuesta es a los que tienen estudios universitarios (un 24 por ciento), seguidos de los que poseen formación profesional (12), Bachillerato (nueve) y EGB o ESO (ocho).

Por último, la empresa de trabajo temporal aporta algunas recomendaciones para desconectar en verano, entre las que destaca dejar cerrado todas las labores existentes en el trabajo, planificar correctamente y con tiempo las vacaciones, practicar algún tipo de deporte, apagar el teléfono móvil al menos durante unas horas a lo largo de cada día festivo, viajar, y utilizar las redes sociales, como Internet o los mensajes de texto, solo para divertirse y comentar lo que se está realizando.

Por otro lado, los expertos de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (Asepp) destacan que los primeros días de vacaciones deben servir para descansar, tanto física como mentalmente, y los segundos para hacer lo que a uno le apetezca.

«En la primera parte es necesario un descanso físico, un sueño reparador que nos predisponga a estar descansados y a disfrutar de la segunda parte, que tiene un componente más lúdico en el que hay que olvidarse del reloj, los horarios y los teléfonos. Por ello, hay que dejar de lado las prisas y dedicarse a hacer lo que nos gusta», señaló José Antonio López Rodríguez, vicepresidente de Assep.

En este sentido, el médico informó que marcarse propósitos antes de las vacaciones y cumplirlos ayuda a sentir que el período de asueto ha sido aprovechado, meditado y, lo más importante, ha servido para descansar.

Asimismo, el especialista recordó que el concepto vacaciones ha cambiado en los últimos años, dado que ha dejado de ser un artículo de lujo para convertirse en una «necesidad médica».