Los subsidios a la pesca están ahogando los fondos marinos

La celebración del Día de los Océanos sirvió para recordar que el 80 por ciento de los bancos de las variedades comerciales se encuentran significativamente agotados.

Las reservas marítimas del planeta se encuentran en grave riesgo, por lo que es fundamental lograr un acuerdo multilateral que establezca un drástico recorte de los subsidios a la pesca. Así lo manifestaron ayer la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el grupo no gubernamental Oceana, en la jornada en la que se celebró el Día Mundial de los Oceános.

«Hoy es momento para reflexionar sobre el daño que se le ha hecho a las reservas marítimas, que cubren dos tercios de la superficie del planeta. En la actualidad, corremos el riesgo de que la sobreexplotación sea tan grande que algunas especies lleguen a extinguirse», afirmó el director general de la OMC, Pascal Lamy.

Desde hace años, los Estados miembros de la organización intentan cerrar un acuerdo para recortar los enormes subsidios a la pesca, que ascienden a 16.000 millones de dólares anuales. «Llegar a un pacto en la OMC ahora, significaría tener unos océanos más ricos para las generaciones futuras», agregó.

Por su parte, la ONG Oceana, que tiene un papel muy activo a la hora de presionar a los países más grandes para que recorten sus subvenciones, recordó que «el comercio internacional puede jugar un papel esencial en la protección de las reservas marítimas».

«La OMC puede hacer una gran contribución para revertir el declive global de los recursos de la pesca al crear nuevas normas para reducir la destrucción de dichas reservas. Un elemento esencial de la supervivencia de los océanos está en las manos de la organización», adelantó el grupo.

En diciembre de 2008, Naciones Unidas designó el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos, 16 años después de haberse propuesto por la primera vez.

Según datos del Fondo de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 80 por ciento de los bancos de pesca del mundo están sobrexplotados o significativamente agotados.

A este respecto, la Comisión Europea hizo un llamamiento a proteger los océanos para preservar la biodiversidad y la «salud del planeta», ya que son grandes reguladores del clima.

El comisario de la Unión de Medio Ambiente, Stavros Dimas, consideró «esencial» lograr un clima marino sano.

Dimas afirmó que la UE sigue comprometida con la gestión «prudente» de los mares y recordó que el año pasado puso en marcha una directiva que pretende lograr que todas estas aguas sean «sanas» para 2020.

Las reservas marinas «desempeñan un papel estratégico en los patrones ambientales y meteorológicos, en la distribución de energía solar y en la absorción de carbono», afirmó el comisario.

La CE hace hincapié en que el aumento de las temperaturas está provocando la subida del nivel del mar y alterando la capa de hielo que recubre el planeta, lo que tiene consecuencias «desastrosas» para las comunidades indígenas y los ecosistemas de las regiones árticas. En este contexto, Bruselas insta a los países de la UE a que compartan información y coordinen actividades de investigación.

En opinión del comisario europeo de Pesca, Joe Borg, este enfoque coordinado permitiría sacarle todo el partido a la Europa marítima que, según aseguró, «tiene un gran potencial económico».