Los sindicatos ven alternativas en la izquierda para salir de la crisis

Dentro de un seguimiento tibio de los actos del Primero de Mayo, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez recalcan que se necesita un cambio radical en las medidas del Gobierno

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La lluvia reinante en gran parte de España durante la mañana de ayer deslució una celebración del Primero de Mayo que ya se presentaba gris de por sí. Y no solo por la losa de los 4,9 millones de parados, sino también porque el poder de convocatoria de los sindicatos sigue cayendo. Quizás por eso la fiesta grande se celebró en Valencia y no en Madrid, como se acostumbraba a hacer. Unas 8.500 personas -según la empresa Lynce- se animaron a arropar allí a los líderes de UGT y CCOO, que volvieron a pedirle al Ejecutivo central que vire a la izquierda, «ya que hay alternativas» en ella, visto el «fracaso» de las políticas laborales y sociales. En el resto de España hubo un seguimiento tibio de los actos.

Asimismo, los representantes de estos grupos insistieron en que no cabe la resignación ni llevar a la población a la pasividad ante la dramática situación que se vive en la actualidad. La manifestación recorrió las principales calles de la Ciudad del Turia en un ambiente festivo animado por charangas durante algo más de una hora.

Mientras el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, afirmaba que había 4,9 millones de «razones más» para reclamar soluciones económicas, fiscales, sociales y laborales «distintas» a las políticas del Gobierno, Méndez calificó las últimas cifras del paro como «la mayor ratificación de las críticas» a las políticas de recortes y la reforma laboral del Ejecutivo, por lo que le pidió que asuma que esta táctica ha implicado «un error y una injusticia, y que ése no es el camino».

«La crisis tiene ciertos ganadores y unos perdedores, que son los trabajadores», añadió el dirigente andaluz, quien pidió esfuerzos a aquellos que tienen mayores posibilidades económicas.

El pesimismo estuvo muy presente en la marcha. Así, Méndez alertó de que puede haber «una segunda onda de choque» tras el 22-M que ponga «en tela de juicio los servicios fundamentales», y de que quizá alguien intente sembrar confusión sobre los funcionarios.

A la cita no faltó el coordinador de IU, Cayo Lara, que sostuvo que España está en «situación de emergencia» con «cinco millones de parados», lo que constata «el fracaso» de las políticas de Zapatero, que han generado «más drama y sufrimiento» entre los trabajadores.