El Rey Felipe VI, la Reina Letizia, la Princesa de Asturias Leonor y la Infanta Sofía observan el desfile de las Fuerzas Armadas del 12 de octubre con motivo del Día de la Hispanidad. / EFE
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Los Reyes Felipe y Letizia presidieron ayer el desfile del Día de la Fiesta Nacional marcado por el accidente que sufrió el paracaidista que portaba la bandera nacional, quien chocó contra una farola al inicio de la celebración. También fueron notorios los abucheos y pitos con que el público recibió y despidió al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, de la zona de autoridades donde esperó, junto a la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, entre otros, para recibir a los reyes.

Minutos después, el paracaidista que descendía con la bandera de España que se iza para el desfile de la Fiesta Nacional impactó contra una farola del madrileño paseo de la Castellana, cerca del palco de las autoridades. Se trata del cabo primero Luis Fernando Pozo, de la Brigada Paracaidista (Bripac), con más de 600 saltos en su haber, quien, en lugar de tomar tierra frente al palco, chocó con fuerza contra una farola y quedó enredado con las cuerdas del paracaídas y de la bandera de España.

Tras unos minutos en los que recibió el aplauso de ánimo de los reyes, de sus hijas y del resto de autoridades e invitados, el paracaidista dejó caer la bandera, con lo que el desfile continuó con el traslado de la enseña para ser izada.

El militar, que pasó un reconocimiento médico y está en perfecto estado, fue saludado por don Felipe y doña Letizia al término del desfile, gesto que le emocionó. Además de los Reyes, Felipe y Letizia, y el presidente del Gobierno, al desfile asistieron los presidentes del Congreso y del Senado, Meritxell Batet y Manuel Cruz, respectivamente; la ministra Margarita Robles y demás miembros del Gobierno en funciones, además de las numerosas autoridades militares, autonómicas y locales.

Tras el izado solemne de la bandera se rindió homenaje a los que dieron su vida por España, momento en el que la soprano Ainhoa Arteta interpretó el himno ‘La muerte no es el final’, que habitualmente entonan los propios militares en honor de sus compañeros.

Con la tradicional pasada de la Patrulla Águila formando con su estela la bandera nacional, dio comienzo el desfile de unos 4.200 efectivos de los Ejércitos y la Armada, así como de la Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil y Salvamento Marítimo en este caso.

En esta ocasión participaron 76 aeronaves entre cazas, aviones de transporte y helicópteros que sobrevolaron el paseo de la Castellana, desde donde miles de ciudadanos siguieron la celebración.

A continuación, el desfile terrestre se abrió con un componente mecanizado integrado por 102 vehículos, entre los que destacaban los vehículos especiales del Ejército de Tierra, Armada, Ejército del Aire, UME, Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, Salvamento Marítimo y Protección Civil.

La UME

Los vehículos de la UME, con su característico color rojo, fueron fuertemente aplaudidos por el público, que, por contra, guardó un solemne silencio al paso de varios vehículos de la Agencia Tributaria.

Tras los medios mecanizados, comenzó el desfile a pie en el que, por primera vez y con motivo del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, se incorporó la bandera del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, y la bandera del Tercio Viejo de Sicilia que cumple 300 años, además de las banderas de los países invitados: Líbano, Senegal, Mauritania y Malí.

Los guiones de las unidades que han colaborado en misiones internacionales, a modo de homenaje por el 30 aniversario de la presencia de las Fuerzas Armadas en el exterior, también desfilaron ante los Reyes.

Finalmente, realizaron el recorrido por la Castellana las unidades a caballo, encabezadas por la sección hipomóvil de la Batería Real y el Escuadrón de Sables de la Agrupación de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil. Tras el desfile y el saludo a los mandos que desfilaron y al paracaidista accidentado, don Felipe y doña Letizia se desplazaron hasta el Palacio Real para recibir a las casi 1.300 personas, entre autoridades nacionales, autonómicas y locales, políticos, diplomáticos y representantes de la sociedad civil que fueron invitados a una recepción oficial.

Por otro lado, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, afirmó ayer, tras los abucheos que recibió de un sector del público en el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid, que España “es de todos, no solo de la ultraderecha”.

Conversación

Sánchez transmitió este mensaje en una conversación informal con los medios de comunicación en la recepción ofrecida por los Reyes en el Palacio Real tras el desfile celebrado en el Paseo de la Castellana. Como ya ocurriera el pasado año, cuatro meses después de ser investido presidente del Gobierno, Sánchez fue recibido y despedido en la zona de autoridades con abucheos y pitos por parte de ciudadanos que asistieron al desfile.

“España es de todos, no solo de la ultraderecha, ni de los socialistas”, opinó el líder del PSOE sobre los pitidos. A la recepción del Palacio Real, asistieron los líderes del PP, Pablo Casado, de Cs, Albert Rivera, y de Vox, Santiago Abascal.

La formación liderada por el político vasco también estuvo representada por su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, la de la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, y el del Ayuntamiento de la capital, Javier Ortega Smith.

Asimismo, el presiente del Gobierno en funciones manifestó ayer que España es una “sociedad diversa, abierta, solidaria”, así como un país “pionero en derechos civiles”” a través de su cuenta personal de Twitter. “España es una sociedad diversa, abierta, solidaria. Un país pionero en derechos civiles, en la lucha por la igualdad. Sigamos avanzando, junto y juntas, orgullosos de lo que hemos alcanzado. Abordemos los retos que tenemos por delante sin dejar a nadie atrás. ¡Feliz 12 de octubre!”, expresó el presidente del Gobierno en funciones en este tuit en el que adjuntó un video gubernamental realizado para esta festividad nacional.