El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante un acto electoral de campaña en Córdoba. / EFE
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A un día de que finalice la campaña electoral, Pedro Sánchez se ha labrado el reproche casi unánime del resto de partidos y provocó la polémica de la jornada con unas declaraciones en las que señala que la Fiscalía depende del Gobierno.

Fue por la mañana, en RNE, cuando el presidente del Gobierno en funciones hacía estas declaraciones que marcaron la jornada. Si el pasado lunes se comprometió a traer a España al expresidente de la Generalitat huido de la justicia, Carles Puigdemont, ayer dijo que el Gobierno ya está trabajando con ese fin.

E hizo una pregunta retórica: “La Fiscalía, ¿de quién depende?”. “Pues ya está”, concluyó.

Una reflexión que no tardó en recibir numerosas críticas. Y no solo desde la clase política, porque la propia Fiscalía General del Estado subrayó que todas las actuaciones de los fiscales en la causa del “procés” se han realizado dentro de la “autonomía funcional” del Ministerio Público y con sujeción a los principios constitucionales de legalidad e imparcialidad.

Reproches

Los reproches no cesaron en toda la jornada a pesar de la precisión que el líder socialista hizo en las redes sociales, al señalar que la Fiscalía cuenta “con todo el respaldo del Gobierno” y subrayar que el Ejecutivo trabajará para que el sistema judicial español, “con todas sus garantías”, pueda juzgar a Puigdemont “con imparcialidad”.

La primera respuesta a las palabras del líder socialista llegó de las asociaciones de fiscales, que reivindicaron la independencia del ministerio fiscal. Y los primeros dirigentes políticos en replicar a Sánchez fueron los independentistas.

“Es un escándalo permanente”, dijo el presidente de la Generalitat, Quim Torra, mientras desde su cuenta de Twitter Carles Puigdemont recriminó a Sánchez su “metedura de pata” y negó ser un “prófugo de la justicia”.

La cabeza de lista de JxCat por Barcelona, Laura Borrás, señaló que con estas palabras Sánchez “ha certificado la defunción de la separación de poderes”, y la número dos de ERC por Barcelona, Carolina Telechea, subrayó la “absoluta falta de respeto” a dicha separación por parte del jefe del Ejecutivo en funciones.

En Barcelona, el líder del Partido Popular, Pablo Casado, dijo entender la “indignación lógica” de los fiscales y se preguntó por qué Sánchez no ha actuado ya contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, si es cierto ese “supuesto desliz” de que “da instrucciones o manda” al ministerio público.

Y en Mérida, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, acusó a Sánchez de “echar por tierra” el trabajo de jueces y fiscales y aseguró que él nunca les dirá “cómo tienen que actuar”.

Defensa

No hubo por parte de Podemos y Vox ningún pronunciamiento tras las palabras de Sánchez. Antes, no obstante, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, sí reprochó a Sánchez que se haya comprometido a traer de vuelta a Puigdemont, cuando en la UE “hay separación de poderes”.

“¿Pero cómo quiere hacerlo? ¿En un helicóptero con los geos? ¿Pedro Sánchez descolgándose desde Waterloo?”, ironizó.
En defensa de Pedro Sánchez salió por la mañana la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien negó de forma tajante injerencias políticas en las decisiones judiciales.

Sí recordó Calvo, no obstante, que el Fiscal General del Estado lo nombra el Gobierno.

Y añadió que como órgano nombrado por el Ejecutivo tiene un “vínculo importante” con las decisiones de política criminal del Gobierno, como sucede —destacó— “en todas las democracias del mundo”. “El presidente ha hecho muy bien por recordarlo, porque es una de las funciones que tiene como presidente del Ejecutivo”, afirmó la vicepresidenta.