Los pensionistas de Madrid desafiaron a las inclemencias del tiempo para protestar por la “subida de miseria”.
Los pensionistas de Madrid desafiaron a las inclemencias del tiempo para protestar por la “subida de miseria”. / EFE
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Miles de personas desafiaron a la intensa lluvia y a la nieve que cayó durante la mañana en Madrid para exigir al Gobierno pensiones dignas, la revalorización de las pensiones conforme al IPC, la defensa del sistema público de pensiones y protestar por la “subida de miseria” del 0,25% decretada por el Gobierno para este año.

Medio millón de personas, según estimaciones de los sindicatos, participaron en la manifestación convocada por la Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones Públicas (MERP), de la que forma parte la Unión Sindical Obrera (USO), y a la que se han unido CCOO y UGT.
Por la tarde, otras tantas personas volvieron a salir a las calles de la capital con las mismas reclamaciones y mismas consignas. Manifestaciones que se repitieron en todas las capitales españolas y que colapsaron algunas ciudades a pesar de las inclemencias meteorológicas.

En el transcurso de la manifestación, se pudieron escuchar consignas como “ni la lluvia ni el viento para el movimiento” o “más pensiones y menos ladrones”. Además, se pudieron leer pancartas que abogaban por acabar con el factor de sostenibilidad, por redistribuir la riqueza o que criticaban la subida “de mierda” de las pensiones para este año.

Estallido social

A la manifestación acudieron el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, los máximos dirigentes de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y diversas personalidades del mundo de la cultura, como Miguel Ríos, Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Ana Belén, Víctor Manuel y María Botto.

Durante la lectura del manifiesto, se recalcó que “jamás se pueden privatizar las pensiones ni permitir que se pierda poder adquisitivo”. De hecho, para los organizadores de la marcha es “necesario” que quede claro que las pensiones son “un derecho fundamental”.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, y el de UGT, Pepe Álvarez, advirtieron al Gobierno de que si no cambia la orientación de sus políticas económicas va a provocar un “estallido social” en España e hicieron hincapié en que no puede seguir alargando las medidas que tomó en el periodo de crisis y evitando que el crecimiento económico se traslade a la sociedad.

Para Sordo, es necesario que se haga “política de altura en materia de pensiones”, porque España está en un momento en el que está creciendo económicamente, aunque no se está distribuyendo ese crecimiento entre la mayoría social y “lo están pagando los pensionistas y el conjunto de la clase trabajadora”.

Por su parte, Álvarez insistió en que las empresas tienen beneficios grandiosos y las pensiones están congeladas, por eso cree que es razonable que las pensiones recuperen poder adquisitivo y vuelvan a la senda de 2011.

El secretario general de USO, Joaquín Pérez da Silva, considera que “hay culpables” en lo que está pasando con las pensiones y que el tema “es más de fondo”.