La reforma laboral, más dura para el trabajador tras pasar por el Senado

El Grupo Socialista solo tuvo que asumir cuatro enmiendas no pactadas, tres del PNV y una del BNG, que contaron con el apoyo del Partido Popular para salir adelante.

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La Comisión de Trabajo e Inmigración del Senado, con competencia legislativa plena, aprobó ayer la reforma laboral gracias a los votos del Partido Socialista, la Entesa Catalana y el Grupo Mixto, frente a la oposición del Partido Popular.

En concreto, el texto recibió un total de 12 votos a favor (PSOE, Entesa y Grupo Mixto), 12 sufragios en contra (PP) y dos abstenciones (CiU y PNV). Este empate técnico supuso recurrir al voto ponderado, que tiene en cuenta el número de senadores. El partido socialista, con 105, sumó los 16 de la Entesa y los 8 del Grupo Mixto, obteniendo 129 respaldos frente a los 123 del Partido Popular.

Antes de su aprobación definitiva, el día 9 de septiembre en la Cámara Baja, el Congreso deberá decidir si mantiene o no los cambios introducidos en el Senado, entre los que destaca la reducción de 100 a 30 días del período que disponen los parados para rechazar cursos de formación, que para sacarla tuvo que matizar una frase a petición expresa del Partido Popular. Con esta modificación, se limita los cursos y los itinerarios a las actividades que se correspondan con la profesión habitual o el perfil de los desempleados.

El PSOE también consiguió el apoyo de todos los grupos para incluir una disposición adicional por la que el Gobierno se compromete a revisar la relación laboral de carácter especial de los minusválidos que trabajen en centros especiales, y otra enmienda que garantiza que protege a las empresas que se acogen a bonificaciones por la contratación indefinida.

El Partido Socialista sólo tuvo que asumir cuatro enmiendas no pactadas, tres del PNV y una del BNG, que contaron con el apoyo del Partido Popular para salir adelante. La disposición del BNG se refiere a la contratación a tiempo parcial y una del PNV hace referencia al absentismo y otra obliga a las empresas a hacer fijos a aquellos trabajadores que hayan encadenado contratos durante tres años en una empresa desempeñando el mismo puesto de trabajo y con idéntica actividad, cuando anteriormente solo tenía que estar en la misma empresa durante ese período.

El Gobierno también aceptó una corrección lingüística propuesta por CiU en la redacción de las razones del despido objetivo por causas económicas.

Las enmiendas que propusieron el Grupo Mixto, la Entesa y del PP fueron rechazas. De hecho, tras la votación, senadores populares y catalanes mostraron su descontento con la eliminación de las enmiendas que beneficiaban a los trabajadores autónomos.

En cambio, la senadora socialista Matilde Fernández dejó clara su satisfacción por haber conseguido los mismos apoyos que en el Congreso y por devolver al Congreso un texto «acorde» con los objetivos que se perseguían. «A la izquierda no nos suelen gustar las reformas laborales por ley, preferimos acuerdo de empresarios y sindicatos, pero cuando no queda más remedio nos alegra que al final hayamos conseguido los objetivos que habíamos buscado», indicó Matilde Fernández.

Rechazo sindical.- Comisiones Obreras y UGT acusaron ayer al Gobierno de haber negociado con los grupos «más conservadores» del Senado enmiendas a la reforma laboral con las que se «amplía el poder empresarial en detrimento de los derechos de los trabajadores»

En un comunicado conjunto, los sindicatos señalaron que los cambios aprobados en la Cámara Alta recortan aún más dichos derechos, «abaratando y agilizando los despidos» y añadieron que el texto «constata la sumisión del Gobierno a los poderes económicos» y supone un «atropello social» que «hace más necesaria, si cabe», la huelga general convocada para el 29 de septiembre, cuyo principal objetivo «debe ser parar esta reforma». En palabras de las centrales, el texto es «una vuelta a las posiciones más neoliberales, ahonda en la desrregulación laboral y apuesta por una competitividad basada en la reducción de los costes empresariales a costa de los derechos laborales».