La ONU reclama a Marruecos que permita a Haidar volver a El Aaiún

Mientras la activista continúa en huelga de hambre y amenaza con emprender acciones penales si se la obliga a recibir atención médica, Naciones Unidas culpa a Mohamed VI

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Mientras, por vigesimotercer día consecutivo, seguía disminuyendo la arena de ese reloj imaginario que refleja los días de vida que le quedan a la desnutrida Aminatu Haidar, la comunidad internacional pisó un poco más el acelerador de sus presiones a Marruecos para que permita que la activista regrese a El Aaiún antes de que la huelga de hambre convierta la crisis en un drama.

La voz más poderosa que se alzó ayer en ayuda de la Ghandi saharaui fue la de Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, quien, sin citar expresamente a Rabat, reclamó de forma inequívoca que Haidar, quien continuó con su huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, pueda volver a «su país».

«Desde aquí hago un llamamiento por el respeto del derecho de Aminatu Haidar a regresar a su país, donde además viven sus hijos y es donde tiene que estar», señaló Pillay en una rueda de prensa durante la que en ningún momento mencionó a Marruecos ni al Sáhara Occidental.

«Sé que España ha sido muy considerada y está dispuesta para ayudar, incluso ofreciéndole acceso a su territorio», aseguró la dirigente de Naciones Unidas, para agregar que, «no obstante, es ella misma quien tiene que tomar la decisión, pues se trata de una opción individual»

Bastante menos asépticos se mostraron los hijos de la activista, Hayat y Mohamed El Kassimi, que solicitaron a través de una carta el regreso de su madre para poder vivir juntos de una forma «estable». La propia Haidar leyó la misiva, reconociendo la letra de sus vástagos, según puso de manifiesto el actor Juan Diego Boto, encargado de dar a conocer el mensaje, durante una rueda de prensa celebrada en el recinto aeroportuario.

«En mi nombre, Hayat El Kassimi, hija de Aminetu Haidar y con 15 años de edad y en nombre de mi hermano Mohamed El Kassimi de 13 años, lanzo una llamada urgente a todos los niños del mundo entero para que nos apoyen, y al mismo tiempo lanzo otra llamada a todas las madres para que apoyen a nuestra madre, una madre que sostiene a sus dos hijos y que se encuentra en huelga de hambre para poder volver a nuestro lado y vivamos juntos de forma estable», indicó la carta.

Asimismo, los jóvenes señalaron que ha sido «doloroso» para ellos recibir la «mala noticia» de que su madre ha tomado la decisión de dejar de medicarse, puesto que «es peligroso para ella». «Ayuden -continuaba la carta- a nuestra querida mamá, eviten la tragedia que va a repercutir negativamente sobre nuestra situación psíquica y psicológicamente. ¡Queremos que vuelva nuestra mamá!».

Pese a lo conmovedor de tales palabras, lo cierto es que Haidar sigue firme en su decisión de no recibir ninguna atención médica, hasta el punto de que ayer anunció que recurrirá a la vía penal si se actúa contra su voluntad de ayunar como medida de presión para conseguir su regreso a El Aaiún. A través de su abogada, Inés Miranda, la activista sostuvo que «cualquier acción» que se efectúe contra la voluntad «libremente expresada por ella» se sitúa en el ámbito del Derecho Penal y «está perfectamente tipificada» en el Código Penal.