La inquietud por la corrupción creció en vísperas de las elecciones

La preocupación por el paro disminuyó en favor del aumento de la situación económica.

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La inquietud generada por la corrupción se incrementó el pasado de mes de mayo en vísperas de las elecciones, mientras que bajó la que crea el paro. Estas informaciones se desprenden del barómetro de Centro de Investigaciones (CIS) correspondiente al mes pasado.

El trabajo de campo del sondeo que se hizo público ayer tuvo lugar entre los días 1 y 12 de mayo, coincidiendo con la difusión de las grabaciones en las que el alcalde de Xátiva y presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus aparecía contando billetes de presuntas comisiones ilegales.

En esos días aún coleaba la dimisión de Juan Carlos Monedero de la dirección de Podemos, la polémica por los negocios privados de los ‘populares’ Federico Trillo y Vicente Martínez Pujalte con empresas vinculadas a la supuesta trama eólica de Castilla y León. Y, además, tuvo lugar el debate para la frustrada investidura de Susana Díaz como presidenta de Andalucía, con la corrupción de los ERE como telón de fondo.

Además, coincidiendo con el inicio de la campaña electoral, subieron casi tres puntos los que la juzgaban “mala o muy mala” situándose en el 76,5%. Mientras que tan sólo el 2,9% se atrevía a definirla como buena o muy buena.

En concreto, la encuesta vuelve a poner de manifiesto que el primer problema nacional sigue siendo el desempleo, citado en el 79,4% de los cuestionarios, 2,1 puntos menos que el mes anterior, lo que le sitúa exactamente igual que en las cifras de enero.

Y los dos puntos que bajan las menciones al paro, los suben las alusiones a la corrupción, que vuelve a figurar como segunda preocupación con un 50,8%, frente al 48,6% de abril, y retoman su porcentaje del pasado marzo.

Sanidad y educación

La sanidad repite en la quinta plaza de la relación de preocupaciones nacionales y asciende 1,2 puntos respecto a abril anotándose su cota más alta en el último año y medio. Mientras que la educación escala un peldaño hasta el sexto lugar subiendo seis décimas y situándose en el 9,6%. Así, los problemas sociales pasan de ser el sexto problema a convertirse en el séptimo, con un 8,7% de menciones, 2,2 puntos menos que en abril.

Ya en la parte baja de la lista, pero subiendo respecto al anterior barómetro, aparece la inmigración que asciende un punto hasta el 3,7% y los problemas de la juventud, con un 2,3% de menciones, igual que la inseguridad ciudadana y los desahucios.

En la cúspide de la relación de problemas que más afectan personalmente a los encuestados también está el paro (48%), seguido de los problemas económicos, que suben un punto hasta el 25,9%, y la corrupción que repite con un 14,3%, la sanidad (11,6%) y la educación (9,9%).

Pesimismo

Entre los encuestados que no tienen trabajo, aumenta el pesimismo sobre la posibilidad de encontrar un empleo en los próximos 12 meses. En concreto, un 57,5% lo ve poco o nada probable, un porcentaje que un mes antes estaba en el 54,7 por ciento. También bajan cuatro décimas los que contemplan como muy o bastante probable la posibilidad de lograr un contrato, que se quedan en el 34,6%.

Del 43,3% que trabaja, suben del 15 al 18% los que temen irse al paro. Por otra parte, baja 2,2 puntos el porcentaje de aquellos que consideran poco o nada probable convertirse en desempleados.

El 35,7% de los encuestados sostiene que la situación política es peor que un año antes, frente al 6,4% que percibía una mejora. Para el 22,4 será aún mejor dentro de doce meses, aunque hay un 15,4% que cree que irá a peor.