La Alianza UPA-Coag considera un rotundo fracaso de la UE el retraso de la PAC

Las dificultades para llegar a un acuerdo financiera impide que la nueva política agraria europea entre en vigor el día 1 de enero de 2014

La Alianza por la Unidad del Campo UPA-COAG considera un «rotundo fracaso» de los estados miembros y de la Unión Europea en su conjunto, la falta de acuerdo en las perspectivas financieras para afrontar una reforma de la PAC coherente y con futuro para los profesionales del campo. Las serias dificultades para llegar a un acuerdo en el marco financiero impedirá que la nueva PAC entre en vigor cuando debería, el 1 de enero de 2014, según ha manifestado el comisario Dacian Ciolos en el Comité Especial de Agricultura.

Además, la organización expone, a través de un comunicado de prensa, que las propuestas que se van conociendo del presidente de la Comisión Europea conllevan un recorte presupuestario de casi 20.000 millones de euros, que de ser cierto «provocaría un desmantelamiento de amplios sectores de la agricultura y ganadería productiva de nuestro país, al ser uno de los principales países perceptores de la PAC«.

UPA y COAG tachan de «fiasco» la cumbre europea celebrada el pasado mes de diciembre, puesto que las autoridades comunitarias demostraron que «cada vez hay menos política, es menos agraria y deja de ser común». En este sentido, expusieron que «puede decirse que la cohesión de la Unión Europea brilla por su ausencia, quedando de manifiesto los diferentes intereses de cada uno de los Estados miembros».

Ante este panorama, la Alianza exige al Gobierno español una defensa «seria» del presupuesto en la nueva PAC, «sin recurrir a disculpas generadas por la crisis económica y la presión de los países continentales, para no acabar con una política agraria que ha permitido profesionalizar a la mayoría de explotaciones de nuestro país adaptándolas a la competitividad exigida frente al resto de agricultura y ganadería europea».

Asimismo, exige tanto al Gobierno español como a las comunidades autónomas que trabajen «codo a codo» para que el Ejecutivo nacional encabece «la primera línea de defensa» de los presupuestos de la PAC en Bruselas.