El director de ‘El plan’, Carlos Polo, junto al actor Chema del Barco en la presentación de la película en la Seminci. / efe
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Valores ancestrales, de recorrido secular en culturas y ámbitos multiformes, ha revisado y puesto en cuestión el festival de cine de Valladolid a través de filmografías tan dispares como la china y la turca, que junto a la ópera prima del español Polo Menárguez han competido en una nueva jornada.

La geografía y naturaleza han condicionado las formas de vida y contribuido a fijar valores inapelables durante siglos pero discutibles a la luz del mundo contemporáneo, como plantea el realizador turco Emin Alper en ‘Kid kardesler’, la historia de tres hermanas atrapadas en la atmósfera asfixiante de una aldea en medio de una orografía severa y opresora.

La sumisión a un patriarcado familiar, donde la mujer carece de opinión y no participa en su destino personal, gravita como una losa sobre las tres adolescentes, una de ellas interpretada por la actriz Eze Yüksel, quien en una rueda de prensa se refirió al desafío personal que le supuso su primer papel como protagonista en una localización tan difícil.

Tareas domésticas

Relegadas al papel de la maternidad y tareas domésticas, la única salida es la acogida en la ciudad dentro de casas familiares como sirvientas y cuidadoras, aunque en el caso de las tres hermanas retornan a su aldea natal después de fracasar en el medio urbano, un drama social del que se ha hecho eco en su segunda película Emin Alper (Ermenek, Turquía, 1973), licenciado en Economía y doctor en Historia Moderna en la Universidad Teórica de Estambul.

Desde otro contexto cultural, la realizadora china Lulu Wang ha enfocado la misma cuestión en ‘The farewell’, muy bien acogida por el público y la crítica acreditada en esta 64ª Seminci que este próximo miércoles recibe a algunos de los pesos pesados de la sección oficial, el serbio Goran Paskaljevic y los hermanos belgas Jean Pierre y Luc Dardenne.

Junto a ellas ha cometido la segunda película española aspirante a la Espiga de Oro, ‘El plan’, una tipología de masculinidades perversas con diferentes respuestas en forma de conductas, muy bien recibida por el público. El cobarde frustrado, el abúlico que desahoga en los vicios su falta de madurez, y el acomplejado por su impotencia sexual son los tres caracteres desplegados en un filme que es la adaptación cinematográfica de la obra teatral del mismo nombre, de Ignasi Vidal.

Chema del Barco, Antonio de la Torre y Raúl Arévalo encarnan esos tres caracteres dotados de “una violencia e identidad de género muy marcada”, explicó en una rueda Menárguez, licenciado en Comunicación Audiovisual y formado tanto en el Instituto RTVE como en la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños, en Cuba.