La huelga de Renfe no altera el inicio del puente de agosto

Los servicios mínimos impuestos por el Ministerio de Fomento evitan contratiempos en el día de mayor tránsito de viajeros del verano • Los paros obligan a cancelar 277 trenes

32
Una decena de viajeros espera en la estación de Atocha de Madrid en el inicio del puente de agosto. / EFE
Publicidad

La huelga convocada en Renfe ayer, día de mayor tránsito de viajeros del verano por el puente festivo de agosto, no provocó alteración alguna en las estaciones españolas y tuvo un seguimiento escaso por los trabajadores.

Tanto Renfe como el sindicato convocante, la Confederación General del Trabajo (CGT), coincidieron en hacer un diagnóstico de absoluta normalidad en las estaciones, con inapreciables retrasos o perjuicios para los viajeros en la segunda de las cuatro jornadas de huelga convocadas por este sindicato para el verano.

El panorama en la estación de Atocha de Madrid, una de las que soporta mayor movimiento de pasajeros, fue de absoluta normalidad para la víspera de la festividad del 15 de agosto.

Atocha apenas sufrió aglomeraciones o alteraciones en el tránsito de viajeros ni filas de pasajeros indignados reclamando en las ventanillas por una cancelación o por un retraso.

Los servicios de atención al cliente de la estación funcionaron de forma regular, atendiendo a los usuarios que se acercaban, principalmente interesados en el estado de su tren.

La mayoría de viajeros indicaron que desconocían que hubiese convocada una jornada de huelga o que sus trenes estuviesen afectados por los paros.

“Venimos de Barcelona y hemos llegado bien, ahora vamos a coger otro tren y parece que están todos en tiempo y no hay problema para volver”, apuntaba uno de los viajeros que esperaban en la estación madrileña.

Otros pasajeros con trenes cancelados fueron reubicados en los inmediatamente posteriores. “La solución que me han dado es el próximo tren, dentro de 45 minutos”, declaraba uno de los viajeros afectados.

La razón de tanta normalidad en los andenes la derivó el portavoz de CGT del sector ferroviario, José López, hacia los servicios mínimos decretados por el Ministerio de Fomento.

Explicó que el seguimiento de la huelga fue muy reducido porque “todos” los maquinistas, interventores y supervisores se vieron obligados a cumplir sus funciones por la carta de servicios mínimos, al igual que el 92,85% del resto de personal (atención al cliente, megafonía o taquillas).

“Son servicios mínimos salvajes que impiden ejercer el derecho a la huelga de los trabajadores”, comentó el portavoz sindical. Añadió que Renfe, para paliar la cancelación de trenes, preparó convoyes de doble composición que al menos duplican el número de plazas, con lo que “recogen” a los pasajeros con trayectos cancelados.

Operadora y sindicato cifraron el seguimiento del primero de los dos paros parciales previstos en un 2,20% de los trabajadores. Según CGT, solo el 7,15% de los trabajadores podía secundar la huelga como consecuencia de los servicios mínimos.

La huelga obligó a cancelar 277 trenes de viajeros de los 601 previstos a lo largo del día, sumados los servicios de Regional y Media Distancia (221 trenes cancelados, 55 de ellos en Cataluña), AVE y Larga Distancia (56 trenes).

Los trabajadores reclaman, entre otras cuestiones, un aumento de las tasas de reposición en la plantilla de la operadora.

Prevén, asimismo, nuevas jornadas de paros parciales para el 30 de agosto y el 1 de septiembre, coincidiendo con las distintas operaciones de salida y regreso de las vacaciones.