Juzgan a los etarras Txeroki y Santi por el asesinato de un magistrado

La Audiencia comienza hoy el juicio por el asesinato en 2001 de José María Lidón en Getxo, hechos por los que se enfrentan a una petición fiscal de cárcel de 30 años

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Imagen de archivo de Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki. El dirigente de ETA Garikoiz Azpiazu, alias 'Txeroki' (archivo) (Foto de ARCHIVO) 7/9/2019
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La Audiencia Nacional juzgará a partir de hoy a los etarras Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, y Asier Arzalluz Goñi, alias Santi, como autores del asesinato a tiros del magistrado José María Lidón en 2001 en Getxo (Vizcaya), hechos por los que se enfrentan a una petición fiscal de 30 años de cárcel.

El exdirigente de la banda Txeroki cumple condena en Francia, que accedió a entregarle temporalmente a España para ser juzgado como autor de este asesinato, por el que ya se juzgó al etarra Urtzi Murueta, acusado de haber ordenado el seguimiento al juez, si bien finalmente resultó absuelto por falta de pruebas.

La Audiencia Nacional sí condenó, por seguir a este magistrado, a 26 años de cárcel a otro etarra, Orkatz Gallastegi Sodupe, una pena que confirmó luego el Tribunal Supremo.

Lidón

Txeroki y Arzalluz se sentarán en el banquillo de la sección tercera de la Sala de lo Penal acusados de haber sido las personas que, en la mañana del 7 de noviembre de 2001, mataron a Lidón cuando salía en su coche y junto con su esposa del aparcamiento de su casa para dirigirse al trabajo.

“Ambos, provistos con las armas de fuego que portaban, una Star modelo 28K del calibre 9 mm. parabellum y otra Sig-Sauer del mismo calibre, se aproximaron hacia el asiento del conductor y, con ánimo inequívoco de causarle la muerte, le descerrajaron un total de siete disparos”, relata el escrito de acusación del fiscal.

Los disparos le causaron inmediatamente la muerte, tras lo que los etarras se dieron a la fuga. Delante de su coche salió otro conducido por su hijo y tanto éste como la mujer del magistrado facilitaron entonces la descripción física de los asesinos.

El atentado fue reivindicado por ETA y casi un año después, en septiembre de 2002, las armas aparecieron en la explosión de un coche que circulaba por el barrio de Basurto de Bilbao a consecuencia de la manipulación de un artefacto por parte del copiloto, el etarra Egoitz Gurrutxaga, que murió en el acto.

Egoitz Gurrutxaga, dice el fiscal, era el sucesor de los acusados en el comando Olaia de ETA junto con el otro etarra muerto en la explosión.

Entre los restos del vehículo se hallaron dos pistolas, relata el escrito del ministerio público. Una de ellas fue plenamente identificada como una de las que acabó con la vida del magistrado, pero la otra no lo pudo ser totalmente porque resultó muy dañada por la explosión.

Txeroki llegó a España el pasado 2 de septiembre e ingresó en la cárcel de Soto del Real (Madrid) en espera de este juicio.

El exdirigente etarra se sometió ya un primer juicio en España, por el que fue condenado a 377 años de cárcel por el intento de asesinato de la ex teniente de alcalde de Portugalete (Vizcaya) en 2002, a lo que se le sumaron otras condenas y alguna absolución por falta de pruebas. En Francia cumple pena por varias causas.