El exalcalde marbellí Julian Muñoz acude al juicio por contrataciones irregulares.
El exalcalde marbellí Julian Muñoz acude al juicio por contrataciones irregulares. / E.P.
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El exalcalde de Marbella Julián Muñoz volvió a declarar en un juicio por contrataciones presuntamente irregulares de obras y servicios y señaló que los políticos “somos vendedores de humo”, pero insistió en que no se lucró. Además, dijo que los técnicos hicieron su trabajo y eran los que en las comisiones de gobierno debían advertir de ilegalidades.

La Sección Primera de la Audiencia de Málaga comenzó ayer el juicio al exalcalde marbellí, para el que la Fiscalía solicita once años de prisión; y otros 16 acusados, la mayoría de ellos con alguna responsabilidad municipal. En esta causa se han investigado las contrataciones de las obras de un centro cívico y la elaboración de un inventario de bienes municipales.

Según la acusación, estas contrataciones se realizaron sin licitación previa o concurso, sin publicidad, sin que el órgano competente fijara el objeto del contrato o su precio, tras lo que se adjudicaron directamente a dos empresas, cuyos representantes legales también están acusados. El ministerio fiscal solicita que se indemnice al Ayuntamiento con 2,25 millones por el perjuicio causado.

Sin advertencias

Muñoz reiteró en varias ocasiones que “nadie” advirtió a los miembros de la comisión de gobierno de irregularidades y en que no veía los informes ni expedientes, que venían de Secretaría. “Si el técnico correspondiente no decía nada, qué íbamos a decir nosotros”, incidió el exregidor, quien insistió en “lo que llevo diciendo 20 años” y es que “no puedo dudar de los técnicos”.

No obstante, quiso dejar claro que él no tomaba las decisiones en esa comisión, sino que las presidía, ya que la aprobaciones se realizaban “con el resto de mis compañeros, que no los veo por aquí”, en referencia a los demás ediles que formaban dicho órgano, que están llegando a acuerdos de conformidad en la mayoría de los procedimientos similares.

De hecho, al inicio de esta sesión, seis concejales ratificaron un acuerdo con la Fiscalía, que modificó la pena solicitada y parte de los hechos por los que les acusaba. Así, el ministerio público incluyó que no queda suficientemente acreditado que al votar en las comisiones de gobierno estos acusados “conocieran el perjuicio para el patrimonio municipal”.

Ausencia de decisión

Así, se les achaca un delito continuado de prevaricación administrativa, fijando la pena en ocho años y medio de inhabilitación para cargo público. Los entonces ediles reconocieron estos hechos y aceptaron lo solicitado finalmente por el fiscal, por lo que pudieron abandonar la sala y no volver al juicio, al haber renunciado también a la última palabra.

Asimismo, Julián Muñoz también fue preguntado respecto al exregidor marbellí Jesús Gil. En este punto, repitió “lo declarado muchísimas veces” en otros juicios, que aquel era el que “ordenaba, mandaba y dirigía”, apuntando que hasta que no fue inhabilitado “no me dejaba ir al Ayuntamiento”, aunque Muñoz ejerciera de hecho como alcalde accidental. “No tenía capacidad de decisión”, dijo.

Sobre el caso concreto por el que ahora se juzga al exalcalde de la localidad malagueña, Muñoz manifestó en varias ocasiones al representante fiscal que ya había contestado a las preguntas que le estaba haciendo en el procedimiento en el que fue condenado, junto a sus exparejas Maite Zaldívar e Isabel Pantoja, por blanqueo de capitales. De hecho, su defensa también alegó que esta causa es cosa juzgada y que ya se habían visto los hechos.