Interior trabaja para desenredar la madeja de ETA en suelo portugués

La Guardia Civil busca a Luis María Zengotitabengoa, el activista que supuestamente alquiló la furgoneta cargada con armas y explosivos que fue interceptada en Zamora

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Lejos de dar por concluida la redada que llevó a la detención en Portugal durante la madrugada del domingo de dos presuntos etarras que se disponían a instalar una base operativa permanente en el país vecino, la Guardia Civil se afana ahora en la búsqueda de Luis María Zengotitabengoa Fernández, al que creen escondido en Vizcaya y que fue el encargado de alquilar la furgoneta interceptada en Zamora con decenas de kilos de explosivos y diversas armas en su interior.

Según informaron fuentes de la lucha antiterrorista, en el citado vehículo, que circulaba con placas francesas, se encontró documentación que implica a Zengotitabengoa, al que se buscó ayer infructuosamente en dos viviendas de Elorrio.

Además de dichos inmuebles, de los que los agentes sacaron numerosa documentación en papel y un ordenador, también se inspeccionó el domicilio de los padres de Iratxe Yáñez Ortiz de Barron, arrestada en la misma redada y a la que se relaciona con los recientes atentados de ETA en Burgos y Mallorca.

Un hermano de Zengotitabengoa, Andoni, es ya un viejo conocido para las Fuerzas de Seguridad, puesto que está huido desde 2003 tras ser condenado a 13 años de prisión por diversos actos de violencia callejera perpetrados en 2000.

Entretanto, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska dictaba sendas órdenes europeas de detención contra los dos supuestos terroristas, para que en el plazo aproximado de un mes puedan ser entregados por las autoridades portuguesas, que se mostraron ayer receptivas a que los pistoleros sean juzgados directamente en España, algo que los acusados tratarán de evitar, tal y como adelantó su abogado.

Al margen de los vericuetos judiciales, ahora toda la atención se centra en averiguar cuál era el destino y propósito de la furgoneta que trasladaban a ambos terroristas. Por el momento, los expertos policiales no descartan ninguna hipótesis, entre ellas la de que ETA fuera a diseminar el abundante material que transportaba el vehículo en varios zulos en territorio luso o que, por el contrario, la furgoneta hubiera partido de Portugal, país en el que se sospecha que la banda dispone de infraestructura desde hace años.

La primera teoría vendría avalada por la extrema debilidad de la logística de los asesinos en Francia, donde las Fuerzas de Seguridad han desmantelado más de 20 zulos en el último año, requisando casi una tonelada y media de explosivos, medio centenar de armas y documentación.

Con este escenario de acoso policial al otro lado de los Pirineos, la intención de ETA sería establecer un sede permanente en Portugal desde la que nutrir de material a los comandos.

No obstante, tampoco es descartable que la furgoneta estuviera realizando precisamente uno de esos suministros a algún pistolero escondido en España para facilitarle el material con el que cometer un próximo atentado.