Imputan al hermano de Carcaño por el asesinato de Marta del Castillo

El autor confeso se reafirma en que entre ambos trasladaron el cadáver hasta un paraje de las afueras de la localidad sevillana de La Rinconada donde lo enterraron.

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Miguel Carcaño, condenado a 21 años y tres meses de cárcel por el asesinato de Marta del Castillo, ratificó ayer «sin fisuras» ante el juez de Instrucción número 4 de Sevilla que fue su hermano, Francisco Javier Delgado, quien acabó con la vida de la joven después de golpearle con la culata de una pistola, por lo que el magistrado decidió citarle a declarar como imputado en los próximos días, aunque la Fiscalía no le da «ninguna credibilidad» a esta nueva versión.

El acusado declaró voluntariamente ante los agentes del Grupo de Menores de la Policía Nacional que fue su familiar quien la mató y que, entre ambos, la enterraron en una finca de la localidad de La Rinconada, lo que motivó que el juez lo citara a declarar.

De este modo, Carcaño fue trasladado desde la prisión de Morón de la Frontera donde se encuentra interno hasta el juzgado, en el que le esperaban una treintena de periodistas y algunos ciudadanos que lo recibieron con insultos.

Con el pelo largo y ataviado con un jersey de rayas y unos vaqueros, Carcaño fue conducido hasta el despacho del juez Francisco de Asís Molina, en el que también estuvieron presentes también el fiscal; el abogado de la familia de Marta, José María Calero, y el letrado de Francisco Javier Delgado, José Manuel Carrión.

Fuentes presenciales informaron de que, en primer lugar, el juez le leyó la declaración que ofreció ante los agentes, unas palabras que Carcaño ratificó «sin fisuras». «No se ha apartado ni un ápice, como si tuviera un guión bien aprendido».

Según esta versión, los hechos tuvieron lugar en la tarde del 24 de enero de 2009 en su vivienda de León XIII, cuando el asesino confeso y su hermano iniciaron una discusión por motivos económicos. Francisco Javier Delgado le habría achacado que se hubiera gastado el dinero previsto para pagar la hipoteca del inmueble, lo que motivó que la joven «se metiera por medio» para mediar, momento en el que éste le propinó un golpe en la cabeza con la culata de la pistola que le causó la muerte.

A continuación, ambos trasladaron el cuerpo en coche a una zanja ubicada en una finca de la localidad de La Rinconada, lugar en el que enterraron el cadáver y al que volvieron al día siguiente para cubrirlo con cal.

Una vez ratificada su declaración, el magistrado le preguntó por el lugar exacto donde estaría enterrado el cadáver, aunque Carcaño solo ofreció «vaguedades» y «ningún detalle de interés».

Según las fuentes, la Fiscalía no da «ninguna credibilidad» a esta nueva versión al ser «inverosímil», mientras que el abogado del hermano también indicó que «no es creíble», ya que ha ofrecido unas explicaciones que «no son nada satisfactorias».