El presidente del Gobierno en funciones y candidato socialista a la reelección, Pedro Sánchez. / efe
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El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, llamó ayer a un “último esfuerzo de movilización” para “recuperar derechos sociales, laborales y políticos que la ultraderecha pone en cuestión”. En un acto en el complejo deportivo de Espartales, previo al gran mitin de Barcelona de esta noche, con el que cerró la campaña, Sánchez justificó el acto en la ciudad condal en la necesidad de “reivindicar que Cataluña no es sólo una, es también la que representan los socialistas, la de aquellos que no se resignan a ser extranjeros en su propia tierra y no quieren ser apartados ni oscurecidos por el independentismo”, aclaró.

El candidato socialista también se refirió a la propuesta de Vox en la Asamblea de Madrid, con el voto de PP y Cs, para ilegalizar a los partidos independentistas, y advirtió de que esa “involución de los derechos, consecuencia de la alianza de la ultraderecha en Madrid”, es la que, en definitiva, quieren exportar a España.

Orgullo

Sánchez dijo sentirse profundamente “orgulloso” del Partido Socialista de Madrid y convencido de que si el PSOE ganó en abril y mayo “también el 10 de noviembre será la primera fuerza”. Al igual que viene haciendo en los últimos mítines, el candidato socialista ha cargado contra “la derecha” xenófoba, que quiere ilegalizar el aborto y a los partidos que no piensan como ellos.

Y eso, dijo, “tiene un nombre en Europa. La historia de Europa tiene un nombre para ese tipo de movimientos, no hace falta decirlo, es lo que tenemos que combatir”. Sánchez puso en valor el proyecto del PSOE que quiere un Gobierno “progresista, estable y coherente, que es lo que necesita España los próximos cuatro años”.

Por ello, Sánchez se dirigió al votante indeciso y le dijo que si quiere “estabilidad, un gobierno fuerte y progresista que frene a la derecha, esta es su casa, el PSOE”. “España es una encrucijada y el 10N podemos resolverla con un gesto, acudir a un colegio electoral y votar, así se solucionarán muchas cosas”, aseveró ante los medios.

En su turno de intervención, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha opinado que lo que está en juego el domingo no es “el programa electoral del PSOE”, ni menos el “voto útil”, sino “el riesgo” que corre el país de que “las derechas radicalizadas y extremas alcancen” La Moncloa “capitaneadas por Vox”.