27 01El titular de la cartera de Cultura y Deporte, José Guirao.
El titular de la cartera de Cultura y Deporte, José Guirao. / e.p.
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El ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, reconoció ayer que la posibilidad de intervenir la SGAE podría darse antes de sus elecciones el próximo 26 de octubre, en caso de que la sociedad de autores no cumpliera con los requerimientos del departamento ministerial.

“Una intervención antes de las elecciones o después no lo sé, pero lo que sí es cierto es que la voluntad del Gobierno es que si la SGAE no cumple con los requerimientos, el ministerio tomará todas las medidas legales que estén en su mano para que los cumpla. Si eso pasa por la intervención, pues intervención, pero ojalá se pueda ahorrar”, indicó el titular de Cultura.

El ministerio hizo el mes pasado un requerimiento a la SGAE para aplicar el voto electrónico en esas elecciones y la sociedad de autores respondió que no está obligada por los estatutos a ello, unos motivos para no implementar el sistema que para Guirao son “incomprensibles”.

“La SGAE sabrá cómo administrar los requerimientos del ministerio y el ministerio tiene muy claro cómo administrar su recurso”, dijo.

El ministro lamentó que todos estos comportamientos y supuesta falta de democracia interna, al final, cuando se traslada a la opinión pública, va contra la imagen de los creadores. “Eso a la SGAE ya le ha pasado en varias ocasiones y no parecen darse cuenta de que es fundamental tener comportamientos ejemplares. Es una manera de tirarse piedras contra el propio tejado”, destacó.

Por otro lado, afirmó que “los límites del arte son los del código penal y civil” y son los jueces “los que tienen que delimitarlo”, al tiempo que defendió que en España “no hay censura en la cultura en el 99% de los casos”.
“A la pregunta de si hay censura política a la cultura en España, la respuesta es no. Sí hay casos puntuales, pero mínimos”, señaló el ministro, quien además mencionó ejemplos recientes.

“Ha habido casos puntuales, algunos muy llamativos como el de ‘Fariña’, pero son eso, temas puntuales. Además, en este caso y en el de Valtonyc se trata de temas judiciales”, indicó antes de abordar también la retirada de la obra de Santiago Sierra en la última edición de ARCO, en la participó en la junta de Ifema en calidad de director de la Fundación Montemadrid.

“El tema de ARCO fue un error de una persona en concreto que fue advertida previamente. Yo anticipé todo lo que iba a ocurrir si se tomaba esa decisión, igual que el Ayuntamiento, pero hubo una mayoría en Ifema que no valoró nuestra opinión y así fue el resultado: un error gravísimo”, lamentó.

Respecto a las negociaciones con Carmen Thyssen por la permanencia de su colección, Guirao confirmó que “hay una base sólida”. “La voluntad de la baronesa es que se quede en España por encima de valoraciones económicas y ahora de lo que empezamos a hablar es de en qué condiciones se queda”, añadió.

Petición a la RAE

Guirao también ve “viable” la propuesta del Museo del Prado de que un 75% de la financiación de la ampliación del Salón de Reinos venga de aportación estatal. “La financiación está entre nuestras prioridades, los presupuestos para 2018 ya son los que son, pero trabajamos para los próximos”, indicó.

Sobre la petición a la RAE del informe de lenguaje inclusivo en la Constitución, aseveró que “a veces hay que poner el dedo en la llaga y señalar las cosas para que avancen”. “Si hay algún residuo dentro de la Constitución que no contemple de manera adecuada la igualdad de género, claro que habrá que revisarlo”, destacó.

En cualquier caso, recordó que la RAE está en su derecho de emitir el informe que considere oportuno “e incluso de no emitirlo”. “No ha habido un pronunciamiento mayoritario ni un pleno, respeto a los académicos que lo han interpretado de una manera, pero la petición está hecha con la mejor voluntad”, resaltó Guirao.

Por último, ante la anunciada reforma del INAEM, señaló que la mesa de trabajo empezó en julio y tiene hasta final de año para llegar a las conclusiones. En esta línea, no descartó retomar la fusión entre el Teatro Real y la Zarzuela.