Generosos hasta morir

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, rinde homenaje a los nueve agentes de las Fuerzas de Seguridad fallecidos en acto de servicio durante el año 2009.

0

En una sociedad que cada vez olvida más la importancia de los ritos y las convenciones, que son responsables de buena parte de lo que se denomina civilización, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, protagonizó un año más el solemne acto de homenaje a los miembros de las Fuerzas que dieron su vida durante el pasado año en su afán por combatir la delincuencia y el terrorismo.

Con una mezcla de tristeza y orgullo, el jefe del Ejecutivo destacó la eficacia y la entrega de los nueve agentes fallecidos en acto de servicio en 2009.

En el Salón de Tapices del Palacio de La Moncloa, residencia oficial del líder socialista, al que asistieron representantes de todas las altas instituciones del Estado, diversos integrantes del Gabinete y toda la cúpula policial y militar, Zapatero entregó a los familiares de los uniformados fallecidos una placa de reconocimiento a su labor.

En presencia de los allegados de los nueve agentes, entre ellos la viuda del inspector de Policía, Eduardo Puelles, y las familias de los dos guardias civiles también asesinados por ETA en Mallorca el pasado mes de julio, el presidente proclamó «alto y claro» que la libertad «que queremos y disfrutamos» no sería posible sin el trabajo eficaz de las Fuerzas de Seguridad.

Acompañado por su esposa, Sonsoles Espinosa, el líder del Ejecutivo señaló también el «aprecio y respaldo» del Gobierno, y especialmente «la admiración, apoyo y cariño» de la ciudadanía para con los agentes.

Asimismo, Zapatero destacó la «valentía, sacrificio, generosidad y entrega» que demostraron los fallecidos en acto de servicio, cuya memoria «no se borrará, y la sociedad española sabrá guardar siempre su recuerdo».

Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quiso recordar que los policías y guardias civiles fenecidos «perdieron su vida defendiendo la nuestra», y por eso es «un acto de Justicia» honrar su memoria con un homenaje que «la sociedad se debe a sí misma».

Además, tuvo un recuerdo especial para los tres agentes que perdieron la vida en atentados terroristas -Eduardo Puelles, Carlos Sainz de Tejada y Diego Salvá-, muertos a manos de «asesinos despreciables que tratan de enmascarar su bajeza moral» en supuestos objetivos políticos.

Conflictividad laboral

El único borrón en un acto que resultó impecable estuvo protagonizado por el sindicato mayoritario de la Policía, el Sindicato Unificado de la Policía (SUP), y el principal colectivo de agentes de la Benemérita, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), que no asistieron al homenaje.

La asociación del Instituto Armado envió una nota de prensa para explicar su cambio de postura, puesto que en un principio había anunciado su presencia. En el texto, que pone de relieve el enorme malestar que continúa reinando en el seno del Cuerpo, se denuncia que «desde la -cúpula de la- Guardia Civil se pretende claramente boicotear la presencia institucional de AUGC en este acto, de tal modo que siguen sin librarse las comisiones de servicio necesarias para que nuestros representantes acudan, desde los diferentes lugares del territorio nacional, al evento programado en Madrid».

De hecho, siempre según explicaron fuentes sindicales, ninguno de los miembros de la junta directiva de la asociación, todos ellos residentes fuera de la Comunidad capitalina, había recibido ayer el permiso para acudir al acto, pese que la invitación por parte de Moncloa les fue remitida el pasado 3 de diciembre.

A raíz de esa mano tendida, «AUGC valoró positivamente la nueva actitud y comunicó que participaría en el homenaje», algo que finalmente no fue posible por «esta burda maniobra del bunquer de la Guardia Civil, que una vez más, comportándose como un Estado dentro de otro Estado, trata de impedir la presencia del asociacionismo en actos institucionales tan sensibles como el reseñado».

«A pesar de no poder asistir a dicho acto en contra de nuestra voluntad, AUGC y SUP estarán siempre, tal y como lo vienen haciendo, trabajando y al lado, los 365 días de año, de todas las familias que han sufrido el dolor de la pérdida de sus seres queridos», zanja la nota, en la que se anuncia que el Sindicato Unificado de Policía (SUP), en «solidaridad con AUGC», tampoco acudiría al homenaje celebrado en Moncloa.

Así lo confirmó en efecto el jefe de este sindicato, José Manuel Sánchez Fornet, quien sostuvo que, «lamentándolo mucho, el sindicato no estará presente por tercer año consecutivo». «Teníamos previsto ir», admitió antes de justificar el cambio de postura por «la falta de respeto que supone el que no se conceda permiso a los representantes de AUGC».