Alberto Garzón acude a su encuentro con Felipe VI en Zarzuela. / EFE
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El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, señaló ayer que en su reunión con Felipe VI le transmitió que a pesar del clima de pesimismo imperante de cara a la formación de un Gobierno, todavía “hay tiempo” para un acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos “independientemente de las heridas y cicatrices” de los últimos cinco meses.

En una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados tras su cita con el Monarca, Garzón ha pedido al PSOE que deje de lado “jugadas tácticas y partidistas” que bloquean la posibilidad de acuerdo y que atienda la demanda de Unidas Podemos de una coalición de Gobierno.

“El PSOE se equivocaría si nos lleva a una repetición electoral por su incapacidad de llegar a acuerdos. Frustraría a las bases de la izquierda que votaron con entusiasmo para parar a las tres derechas”, añadió, para acto seguido matizar que unos nuevos comicios supondrían una segunda oportunidad para PP, Ciudadanos y Vox.

El líder de IU apuntó además que en el seno del PSOE “hay gente que comparte esta reflexión” y pidió por lo tanto a Sánchez que esté a la altura del momento histórico, algo que, añade, implica cesiones puesto que tiene 123 diputados.

En este sentido, recordó que dado que Unidas Podemos hizo una cesión importante aceptando el veto a su candidato Pablo Iglesias, ahora se requiere una cesión que esté a la altura: “La coalición es el camino rápido para evitar elecciones”, sentenció.

Por otro lado, preguntado por si transmitió al Rey el sentido del voto de su formación en caso de que finalmente haya sesión de investidura, Garzón señaló que no hablaron de este extremo puesto que el hecho de que llegara a haber pleno es sólo una hipótesis. En todo caso, indicó que si hay un “acuerdo de derechas” los órganos de IU decidirán de manera urgente el sentido del mismo.

Se refería así a la posibilidad de que la oferta lanzada ayer por el líder de Ciudadanos tuviera acogida tanto por parte de PP como de PSOE. Sobre este extremo, señaló que los naranjas son “paradójicos” en su discurso y apuntó a razones demoscópicas para ese giro.