Fallecen tres jóvenes en Toledo al romperse una atracción de feria

Los chicos, de nacionalidad rumana, mueren al desplomarse el asiento de una barraca

Tres jóvenes rumanos, de entre 20 y 31 años, dos de ellos hermanos y vecinos de Campo Real (Madrid) y el otro de Madridejos (Toledo), perdieron la vida la madrugada de ayer y una joven está ingresada muy grave en la UVI del Hospital de Toledo al romperse una atracción de feria en Villacañas y desplomarse el asiento en el que viajaban.

El suceso se produjo a las cuatro de la mañana cuando uno de los asientos se desprendió y cayó desplomado junto al puesto de venta de entradas de la instalación. Por fortuna, no se encontraba gente en las inmediaciones, por lo que no se tuvieron que lamentar más víctimas.

Este accidente, el más grave de este tipo ocurrido en España en los últimos 30 años, conmocionó a este municipio de algo más de 10.000 habitantes situado al oeste de la provincia manchega, que ayer celebraba el día grande de sus fiestas.

Los fallecidos son B.D.T., vecino de Madridejos (Toledo) y nacido en 1990, y los hermanos residentes en Campo Real (Madrid) I.A., nacido en 1980, y D.A., nacido en 1988. La cuarta joven que viajaba en el asiento, de 16 años y también rumana, vecina de Villamayor de Santiago (Cuenca), fue intervenida de urgencia en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo y a media tarde fue trasladada a la UVI en estado «muy grave», según fuentes sanitarias.

A falta de conocer un motivo por el que la atracción se desplomó, el alcalde de Villacañas, Santiago García, explicó que la barraca contaba con la preceptiva licencia municipal y «a primera vista» no presentaba deficiencias, aunque la Policía Judicial está revisando toda la documentación.

De hecho, la Guardia Civil está investigando las causas del accidente, que podrían apuntar a un error de fabricación de la instalación, confeccionada en Hungría.

«La prisas no son buenas», fue la consideración que más repitieron los vecinos de Villacañas, que criticaron que la atracción «se montó en tan solo media tarde».

Conocida como Extreme, la barraca llegó el lunes al mediodía y acudía por primera vez a la feria de este municipio.

Ya estaban montados el resto de aparatos y se preparó para comenzar a funcionar esa misma noche, en el primer día de las fiestas.

Sin embargo, uno de los brazos se desprendió a las cuatro de la madrugada y provocó la muerte de los tres jóvenes.

«Llevamos todo el fin de semana de pre-feria, todas las atracciones se montaron antes, excepto otra y ésta. Las prisas no son buenas, pero los jueces y las autoridades son los que tienen que decidir», explicó Juan, un vecino que paseaba por el recinto cuando ocurrió el trágico suceso.

La barraca, en la que pueden subir 16 personas y que cuenta con cientos de bombillas, flashes y un potente equipo de música, recibió una gran afluencia de público durante toda la noche y hasta el momento del suceso funcionó correctamente, según relataron algunos testigos.

Otros, sin embargo, explicaron que uno de los brazos «hacía mucho ruido».

«Oímos un fuerte golpe y fuimos corriendo hasta la atracción para intentar ayudar a los heridos, pero ya era demasiado tarde», recordó Antonio que vio «cómo la chica movía los brazos». Los asistentes, sin embargo, celebraron que «no hubiera nadie debajo de la atracción» cuando se desprendió uno de sus cuatro asientos porque «la tragedia podía haber sido mucho mayor».

En el lugar donde cayó la barraca varios vecinos rumanos, que no conocen a los fallecidos, depositaron velas, flores y un cartel escrito en rumano que reza: Descansen en paz. Que Dios les bendiga.