ETA preparaba en 2007 una base en Portugal desde la que atentar

La Fiscalía lusa sostiene, al inicio del juicio contra Andoni Zengotitabengoa, que la banda estaba usando el territorio como lugar de apoyo logístico para sus operaciones en España

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ETA preparaba una base en Portugal desde 2007, según avanzó ayer la Fiscalía lusa en el informe que presentó al iniciar ayer el juicio contra Andoni Zengotitabengoa, al que acusa de fabricar explosivos para la banda terrorista.

El supuesto etarra, que con otro activista vivió en dos casas en Portugal desde 2008, guardaba en la segunda vivienda, en la localidad lusa de Obidos, más de 1.000 kilos de sustancias explosivas e «ingenios artesanales de grandes dimensiones listos para ser utilizados en atentados a gran escala», según los abogados del Estado.

El juicio contra Zengotitabengoa, detenido en marzo de 2010 en Lisboa, empezó ayer en el tribunal de Caldas da Rainha, a cuya jurisdicción pertenece Obidos, con la lectura de la acusación y la presentación de documentos y nueve testimonios.

Aunque la pareja de supuestos etarras llegó a Portugal en el último trimestre de 2008, desde el año anterior había «sospechas fundadas», según la Fiscalía, de que «ETA podía estar usando el territorio luso como base de apoyo logístico para sus operaciones en España».

Zengotitabengoa, que habló en español y dio muestras de entender el portugués, se negó a declarar cuando fue llamado por el juez. Se limitó a decir que era estudiante y a negar que tenga cargos pendientes en España, pese a que está reclamado por la Audiencia Nacional, y Portugal aceptó ya entregarle a la Justicia nacional, aunque solo después de que responda de los delitos que le imputa.

Varios testigos le identificaron como inquilino de dos casas alquiladas en Portugal, una de ellas la que almacenaba en Obidos uno de los mayores arsenales incautados a ETA. Las empleadas de dos inmobiliarias reconocieron también al compañero de acusado, Oier Gómez Mielgo, que logró huir de Portugal y fue detenido en abril pasado tras escapar a un control policial en Francia.

El proceso reveló que la pareja de activistas de ETA había alquilado una primera casa en Lousa, entre diciembre de 2008 y abril de 2009. Allí se encontraron también recipientes de plástico que habían contenido explosivos.

Entre los testigos que declararon se encontraban un policía, un guardabosques y el dueño de una de las dos furgonetas de cuyo robo se responsabiliza al acusado. El propietario constató que su vehículo realizó 50.000 kilómetros durante el año que estuvo en poder de los ladrones, hasta que lo abandonaron tras sufrir un accidente.

La segunda furgoneta robada fue también abandonada después de que sus ocupantes, supuestamente Zengotitabengoa y Gómez Mielgo, escaparon con ella tras encontrarse un control rutinario de carretera el 1 de febrero de 2010.

En el vehículo dejaron dos detonadores, matrículas falsas y picos y palas manchados de barro, según los testimonios de un guardabosques y un cabo de la Guardia Nacional Republicana (GNR).

Los fiscales creen que aquella noche la pareja se asustó y abandonó precipitadamente la casa de Obidos, que dejaron con las luces encendidas y la puerta abierta. Un vecino policía fue quien alertó a las autoridades y cuando acudieron a investigar se encontraron con más de una tonelada de sustancias explosivas, 46 detonadores, planos de ciudades españolas, documentos para fabricar de explosivos, teléfonos móviles, ordenadores y anagramas de ETA.