España será el único gran país de la UE que seguirá en recesión en 2010

El informe adelanta que los resultados negativos son producto de la «corrección estructural de los desequilibrios internos y externos» acumulados en la última década.

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La Comisión Europea no vislumbra signos de recuperación para las finanzas nacionales, que se sitúan a la cola de la salida de la crisis. España será la única gran economía europea que continuará en recesión, con crecimiento negativo a fin de este año y con una previsión aún peor de la calculada la pasada primavera.

Bruselas ha recortado en medio punto la estimación de crecimiento para España en 2009, desde el -3,2% al -3,7%, una décima por encima del cálculo del Gobierno (-3,6%), un deterioro que se explica, sobre todo, por el fuerte incremento del paro y su impacto en el consumo.

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, resumió la situación en una sola frase: la recesión es «menos profunda que la media, pero más prolongada», con un aumento del desempleo muy superior al de resto de socios comunitarios. De hecho, según el último informe de Adecco, el paro alcanzará el 19,2% a fin de año, con 4.429.000 desocupados.

Las nuevas estimaciones de la Comisión Europea suponen un jarro de agua fría para el Ejecutivo, que en los últimos días se había mostrado esperanzado en que las previsiones comenzaran a mejorar. Aun así, la vicepresidenta primera, María Teresa de la Vega, aseguró desde Estrasburgo que «vamos a revertir esos datos» y a salir de la crisis. La política quiso subrayar que «estamos adoptando las medidas necesarias» para remontar la situación negativa».

A pesar del nuevo recorte, la caída de la economía nacional será ligeramente menos acusada que la de la eurozona y el conjunto de la UE -del -4%- y es que, a la mayor contracción de España, Holanda, Italia o Reino Unido, se suma la mejora de las expectativas en Alemania, Francia o Polonia.

La Comisión señala que en el caso español los resultados negativos son el resultado de la «corrección estructural de los desequilibrios internos y externos» acumulados en los últimos 10 años, que se suman al impacto de la crisis. Al fuerte aumento del paro se añade una contribución más negativa de la demanda interna en 2008 y en la primera mitad de 2009, producida por el descenso de la inversión y el consumo.

A pesar del sombrío panorama, el órgano europeo constata que el abaratamiento del crédito, las mejoras en la confianza de los consumidores y la evolución positiva del empleo en julio y agosto sugieren un «menor ritmo de caída en los próximos trimestres». Lo que no perderá intensidad será el ajuste del sector inmobiliario, aunque cierta relajación en las condiciones del crédito podría aumentar las expectativas de beneficios y favorecer los planes de inversión.

En relación al resto de países, la Comisión Europea ha revisado al alza las perspectivas para Alemania, desde el -5,4 al -5,1%, Francia, del – 3 al -2,1% y Polonia, del -1,4 al +1%.

Por el contrario, Bruselas calcula que Italia crecerá seis décimas menos de lo previsto (un – 5%), Holanda caerá un -4,5%, un punto más de lo pronosticado y Reino Unido se contraerá un -4,3%, y no el -3,8%, esperado.