España se hunde cuatro puestos en la lista de competitividad mundial

La debilidad de los mercados financieros y el deterioro de la estabilidad macroeconómica obliga a EEUU a ceder el primer lugar a Suiza, hasta ahora en el segundo escalón.

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España ha perdido cuatro puestos en el último año en el ranking de competitividad mundial para situarse en la posición 33, justo por detrás de Brunei e inmediatamente por encima de Chipre. El territorio nacional se coloca así entre las economías peor posicionadas dentro de la UE y, aunque supera a Italia o Grecia, se encuentra ya por debajo de la República Checa.

La lista que elabora el Foro Económico Mundial la encabeza este año Suiza, que le arrebata el liderazgo a Estados Unidos. A la cola está Burundi, que toma el relevo de Zimbabue como el país menos competitivo del planeta.

El análisis de la competitividad española arroja luces y sombras. Entre las primeras, destaca la existencia de un mercado interno de gran tamaño (en la decimotercera posición), la fortaleza tecnológica (puesto 29), sus infraestructuras de primera clase (lugar 22) y, en menor medida, la calidad de la educación superior y la formación, donde ocupa el puesto 33.

Entre las sombras, el Foro Económico Mundial menciona el entorno institucional nacional, que se merece solo el puesto 49 y que, según el informe, debería reforzarse para estimular el potencial financiero. El documento añade que se ha producido una debilidad evidente en la estabilidad macroeconómica española desde el pasado año. El resultado ha sido un aumento del déficit, que contribuye a la «ya pesada carga de deuda», y el descenso en el indicador de estabilidad desde el puesto 30 al 62.

No obstante, la peor nota la obtiene el mercado laboral, caracterizado por una «alta inflexibilidad» que le sitúa en el puesto 122 entre 133 países. Esta rigidez, argumenta el Foro Económico Mundial, desincentiva la creación de empleo, un asunto especialmente relevante dado el aumento de la tasa de desempleo hasta el 19%, la más alta de la eurozona.

Tampoco se salva de la quema el sistema financiero, que cede 14 posiciones hasta el puesto 50, a pesar de ser considerado uno de los líderes mundiales durante la cumbre del G-20 de 2008. La causa del deterioro está en la quiebra de constructoras e inmobiliarias tras el estallido de la burbuja tecnológica, que ha provocado un «agujero considerable en los balances de sus principales instituciones», afirma.

A nivel global, el informe del Foro Mundial destaca la caída de Estados Unidos a la segunda posición, debido a la debilidad de los mercados financieros y al deterioro de la estabilidad macroeconómica. Suiza pasa ahora al primer puesto, mientras que Singapur avanza de la quinta a la tercera posición, seguida de Suecia, que se mantiene en el cuarto puesto.

En el cuadro de honor le siguen Dinamarca, que cede dos puestos, Finlandia y Alemania, que repiten en el seis y el siete, respectivamente; Japón, que se aúpa del nueve al ocho, Canadá, que gana un lugar, hasta la novena posición, y Holanda, que baja del ocho al 10.

Entre las caídas más destacadas está la de Rusia, que pierde 12 posiciones, desde el 51 al 63 puesto; y entre los ascensos, los de Brasil, que escala ocho peldaños hasta el 56, o Argelia, que pasa del 99 al 83. China, por su parte, sube un lugar, hasta el 29, mientras que la India mejora otro hasta el 49.

El estudio concluye que los Estados europeos siguen siendo mayoritarios en el top ten, aunque las naciones asiáticas se afianzan entre los 20 primeros de la lista, con Japón, Hong Kong, Corea y Taiwán entre los mejor situados.